miércoles, marzo 05, 2008

¿Se están ateniendo al "Manual" o...?

¿Se están ateniendo al "Manual" o...?
Hermógenes Pérez de Arce


Hace 12 años, Plinio Apuleyo, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa publicaron el "Manual del perfecto idiota latinoamericano". Algunas máximas que los inspiraron: "Antes de firmar un decreto de radicación de capitales extranjeros me cortaré las manos" (Juan Domingo Perón); "El gobierno revolucionario no es capitalista ni comunista, sino todo lo contrario" (Juan Velasco Alvarado); "La Unión Soviética es hoy el país más libre del mundo" (Volodia Teitelboim, 1989).

Ahora hay tema para otro capítulo, pues la guerrilla colombiana, encabezada por su segundo jefe, Raúl Reyes, traspuso la frontera con Ecuador e instaló un campamento armado. Como la buena fe se presume, suponemos que el gobierno izquierdista del Ecuador no se enteró. Pero si se instalara un campamento armado dos kilómetros dentro de territorio chileno, yo creo que los carabineros de frontera lo sabrían. Sea como fuere, el gobierno de Colombia sí lo supo, informado, al parecer, por el de los Estados Unidos.
Por sentido común elemental, no le avisaron al del Ecuador. Correa puede no ser partidario del terrorismo de las FARC, pero sí es tan izquierdista como ellas. Y es amigo de Chávez, aliado y protector de las mismas. Entonces Colombia, discretamente, presta un servicio al Ecuador y elimina el foco invasor, retirándose inmediatamente, con lo que pone de manifiesto su intención de preservar y no de menoscabar la soberanía ecuatoriana. Amén de eso, se presta un servicio a sí misma, al propinar un fuerte golpe al ejército terrorista que ha perpetrado 23 mil secuestros y generado combates con 200 mil muertos. (N. B.: Aquí procede descubrirse en agradecido recuerdo de quienes salvaron a Chile de eso).

Bien, todo está claro: los colombianos ponen fin a una transgresión de la frontera del Ecuador, es decir, le hacen un favor. La seguridad interior de ambas naciones resulta beneficiada. La guerrilla sufre un menoscabo importante. Un desenlace con claros beneficios para la soberanía de los países, su estabilidad interna y la democracia.

¿Qué indica el "Manual del perfecto idiota latinoamericano" en un caso así? ¡Lamentarlo, por supuesto! Criticar, no a las FARC, que violaron la frontera ecuatoriana, ni a quienes amparan, financian y protegen al terrorismo, sino al país víctima de él, cuya acción eliminó una amenaza a la soberanía ecuatoriana y se retiró inmediatamente.

¿Qué hace la Presidenta izquierdista de Chile? Atenerse al "Manual" al pie de la letra. Decir que Colombia transgredió la soberanía del Ecuador. No pronunciar una palabra de condena contra las FARC ni contra Chávez, que ha tomado medidas belicistas completamente injustificadas, porque su país no ha sido parte en los hechos, salvo... ¡salvo...! en su condición de aliado de las FARC. Sólo Foxley trató de matizar, "a lo DC".

¿Y qué dice el Gobierno chileno sobre las documentadas denuncias colombianas de concomitancias entre los gobiernos del Ecuador y de Venezuela con las FARC? De ser corroborada su autenticidad, situarían a ambos países en el eje terrorista, interviniendo en asuntos internos de otro país y, peor aún, conspirando para derrocar a su gobierno.

En fin, ¿qué dirá la OEA? No lo sé al escribir estas líneas. ¿Y qué diremos los ciudadanos chilenos, sabedores de que las FARC son el equivalente del FPMR y del MIR de acá, a los cuales pertenecieron algunas de las más altas autoridades actuales, hoy sedicentes "renovadas"? Pues adhirieron en algún momento a la lucha armada, tal cual la profesan hoy las FARC.

Entonces, ¿será sólo que se están ateniendo al "Manual" o...?


martes, marzo 04, 2008

La acusación contra Provoste está plenamente justificada.

Gonzalo Vial nos da algunos antecedentes del porqué se justifica la acusación Constitucional contra la Ministro Yasna Provoste:

El «escándalo de las subvenciones»
Gonzalo Vial


Continúa a toda orquesta el escándalo de la Seremi Metropolitana de Educación y sus cuentas sin aclarar 2004/2006, por 262 mil millones de pesos, que objetó la Contraloría.

Continúa también, igualmente a velas desplegadas, la campaña de algunas autoridades para hacer creer que el escándalo reside en los “sostenedores” de la enseñanza gratuita, básica y media, tanto municipales como particulares subvencionados, que habrían falsificado sus asistencias de alumnos para cobrar indebidamente sumas mayores que las que correspondían.

A este efecto, lo sucedido tiene ya etiqueta: el “escándalo de las subvenciones”.

Desgraciadamente la prensa escrita, de TV y radial, “salvo honrosas excepciones” —como siempre decía Mi General, por consejo de don Jorge Alessandri—, ha hecho el juego a este acto de verdadera prestidigitación. Y la prensa ha actuado así porque hace años que la lleva por la nariz la “máquina de marketing” del Ministerio, alimentándola con propaganda y datos inexactos.

Desarrollaré los siguientes puntos, para cerrar el asunto: 1. Cómo el marketing ministerial engaña a los medios de comunicación. 2. Por qué el presente escándalo NO es “el de las subvenciones”. 3. A quiénes protege la falsa etiqueta. Y 4. Cuál es el VERDADERO escándalo.

1. Los medios han sido movidos hábilmente por la máquina de propaganda del Ministerio, para que:

1.1. Presenten a unos sostenedores gratuitos y subvencionados recibiendo del fisco y del Ministerio sumas enormes... “el 70% de su presupuesto en Educación”, que a su vez concentra “la mayor cantidad de recursos del Estado”.

1.2. Agreguen que esta “generosidad” estatal ha sido particularmente onerosa en el presupuesto de 2008, permitiendo cuantiosos aumentos de la subvención a partir del presente año.

Todo esto es marketing puro y verdad cero. En efecto: A) El Estado de Chile es hoy uno de los que gastan menor porcentaje de su Producto Interno Bruto en educación. Su aporte a ésta es de monto parecido al del aporte privado. B) La subvención general de básica y media, CON LOS AUMENTOS DE 2008, es todavía alrededor de 50% de la MINIMA aceptable para obtener una calidad también MINIMA. No logrará este mínimo de subvención —el de un alumno corriente— ni siquiera el alumno “vulnerable” al que se pague la trompeteada “subvención preferencial”, además de la común. C) La inflación del 2007 se comió ya —antes de que comenzara a pagarse— la mitad del “generoso” aumento 2008 (15%) de la subvención corriente: la generosidad quedó reducida a una limosna de $ 2.000 mensuales por alumno/mes. Los diarios, inducidos a engaño por el Ministerio, llegan a publicar cuadros inexactos sobre el monto de la nueva subvención común. Así, dicen que en los colegios de educación básica con jornada completa, aquélla es de 41.825 pesos por alumno/mes en lº y 2º básicos, años claves para aprender a leer y escribir. No hay tal: es sólo de 30.577 pesos.

Fuera de desviar el escándalo hacia los sostenedores, estas maniobras numéricas que la prensa respalda sin análisis —la eterna flojera chilena— tienen otro objeto, lateral: desprestigiar la enseñanza que es independiente del Estado Central, sea municipalizada, sea particular subvencionada. «¡Reciben TANTA plata... y todavía se la roban!». «¡Que regrese el Estado Educador ,Centralizado y Monopólico!»

1.3. Además de lo anterior, la máquina de propaganda del Ministerio ha hecho que la prensa pise otro palito: el endiosamiento, hábilmente orquestado, de ciertos funcionarios ministeriales.

Ejemplo admirable: el Seremi Metropolitano que ha dimitido recién. Ante el mal SIMCE 2001 de su Región, inventó el programa de apoyo a las “escuelas críticas”. ¡Qué de regocijo, alabanzas, publicidad, mientras se desarrollaba! Exito completo, según la prensa de 2006. Sería extendido (leímos) a todo el país. Un entusiasta funcionario municipal recomendaba «clonar» (sic) al Seremi de Santiago, y llevarlo a todas las regiones... Luego vino el SIMCE 2006, publicado el 2007. Completo fracaso de las “escuelas críticas”. Silencio... y simultáneamente nuevos bombos y platillos de Ministerio y prensa, para OTRO plan del Seremi de Santiago: un test de comprensión lectora para los alumnos de 1º y 2º básico de la región, anunciando enérgicas medida respecto de los establecimientos que fracasaran...

2. El “escándalo de las subvenciones” a lo que menos se refiere es... a subvenciones.

En Chile hay unos 10.000 establecimientos subvencionados de básica y media, municipales y particulares. Alrededor de 2.000 pertenecen a la Región Metropolitana. ¿Cuántas causas judiciales por fraudes de subvenciones cometidos desde 1998 en adelante, tiene en tramitación el CDE hasta 2007 inclusive, comprendido todo el país? CUARENTA Y UNA. ¿Y cuántas de ellas en la Región Metropolitana? DIEZ.

Algo parecido sucede con el informe de la Contraloría. Hay casos ridículos... v.gr. la diferencia de UN ALUMNO en la asistencia de UNA CLASE (La Segunda, 28 de febrero y 3 de marzo).

Los montos, comúnmente, son también pequeños. La prensa y TV de ayer hicieron suma alharaca por la formalización judicial de estafa al fisco contra la sostenedora de una escuela, quien habría abultado la matrícula y consecuentemente el pago de subvenciones. Por supuesto, todo caso debe ser investigado, aclarado y, si procede, perseguido. Pero es obvio que si se pagan 120.000 subvenciones mensuales cada año, habrá diez, o cuarenta y uno, o cincuenta fraudes. Es inevitable y no desvirtúa el sistema ni al conjunto de quienes lo emplean.

Ni están ahí el escándalo ni los 260.000 millones.

3. ¿Cuál es el verdadero escándalo, cuáles son los verdaderos responsables, escondidos tras la cortina de humo... tras los desdichados sostenedores?

3.l. El verdadero escándalo es que haya llegado 2008 con cuentas del Ministerio no cuadradas DESDE 2004 por 260.000 millones de pesos. ¿Qué Ministerio, qué ministros, qué subsecretarios, qué sistemas de contabilidad y de fiscalización... qué gobierno son éstos, bajo los cuales puede pasar una cosa así, una negligencia y un desorden tan estupefacientes y estrafalarios?

El Seremi renunciado es responsable, obviamente, pero ¿qué me dicen Uds. de sus superiores inmediatos, que presidieron tan supremo despelote... y especialmente de los ministros y subsecretarios de Educación de la Presidencia anterior y épocas respectivas, DOS DE LOS CUALES SON HOY NUEVAMENTE MINISTROS?

Rápido, rápido, chivos expiatorios. ¿Quiénes? ¡Qué pregunta más tonta! Los sostenedores, naturalmente.

3.2. Pero hay otros entes escondidos por la cortina de humo. El principal, un programa del Ministerio mismo, que no tiene nada que ver con subvenciones básicas y medias, ni sostenedores, pero que —en otro acto de prestidigitación— se pretende meter en el mismo saco con éstos. Es Chile Califica (“Chile Mortifica”, dicen juguetonamente en el Ministerio: El Mercurio, 2 de marzo), con 400 funcionarios, y un presupuesto de 150 millones de dólares (la mitad aportada por el Banco Mundial). Su objeto, capacitaciones y nivelaciones de adultos, especialmente jóvenes... una de las áreas educativas más vastas, vagas, escurridizas y difíciles de abordar eficazmente, tierra abonada para muchos y multiformes abusos. Hasta el momento, Chile Mortifica ha generado, parece, los que siguen:

-Un edificio arrendado para oficinas de la institución, 150 millones de pesos anuales, se paga anticipado el primer año, y al terminar este plazo es devuelto... sin haberlo usado nunca.

-Los famosos cheques “clonados”. O sea, repetir un cheque auténtico y cobrarlo por segunda vez a través de un testaferro. 23 millones de pesos.

-Rancagua, posibles fraudes a Chile Califica por empresas “ejecutoras” del programa varias, pero todas relacionadas con una misma familia. 70 millones.

-Rancagua, también 300 millones de pesos entregados a una universidad, sin destino claro.

-Coquimbo, otro sumario que se arrastra, cuyo monto no se especifica (El Mercurio, 2 de marzo).

Pero las luces y los fuegos se concentran en la sostenedora de la Escuela Mediodía formalizada hoy, abultadora de subvenciones (dicen) por 5 millones de pesos. Mientras tanto, Chile Califica, con imputaciones CIEN VECES MAYORES, va pasando, va pasando, despacito, inadvertido, “haciéndose el leso”.Ya casi pasó.

4. ¿Cuál es, entonces, el verdadero escándalo, detrás de la cortina de humo? Simplemente, el del Ministerio. El Ministerio de Educación, ocupado en reformar ésta con medidas y acuerdos de vasto alcance... que el “lucro”, que la “selección”, que el Estado Docente, que la municipalización, que la LOCE... ¡y con cuentas sin cuadrar, desde 2004 (a lo menos) por 260.000 millones de pesos! El Ministerio, literalmente, no sirve para nada. Todo lo hace mal. No es culpa de los funcionarios, sino de que les pidan —en la borrachera del intervencionismo y el ideologismo que nos domina— más y más tareas... algunas inconvenientes y otras innecesarias, pero TODAS —en la realidad de la Secretaría, hoy— imposibles de cumplir para ella. ¡Y todavía se quiere agregar al Ministerio una Superintendencia y una Agencia de Calidad! ¡Tres burocracias educacionales en vez de una! ¿Qué hacer, reírse o llorar?

lunes, marzo 03, 2008

Propiedad privada y medio ambiente.


Propiedad privada y medio ambiente
Álvaro Bardón

Ya veíamos que, para preservar el medio ambiente y los recursos naturales, es indispensable el desarrollo productivo rápido, porque al aumentar el ingreso de las personas, éstas dejan de depredar e, incluso, invierten parte de sus ingresos en dicha preservación. Y agregábamos que el desarrollo se logra sólo con capitalismo y que, por lo tanto, éste es el sistema correcto para preservar el medio ambiente. La depredación de éste en las naciones europeas bajo el comunismo es ya bastante conocida.

Un elemento central en todo esto son los derechos de propiedad, y se puede decir que ellos cuidan el medio ambiente, al revés del comunitarismo, la propiedad común y el colectivismo, en los que no hay dueños y, por lo tanto, no hay quien cuide los recursos. Es lo que llaman "la tragedia de los comunes", que afirma que todos los jardines, lagos, tierras, bosques, animales, minas o lo que sea tenderán a deteriorarse si no hay a su cargo un propietario que los cuide.

Los jardines públicos, parques y campos deportivos en Chile viven generalmente en persistente abandono, llenos de mugre y basura, algo que no ocurre con los privados. Un cuadro similar se observa en las playas, que al ser "de todos los chilenos" no son de nadie y, por lo tanto, no se cuidan, presentando un pobre y sucio aspecto, que contrasta con las playas de balnearios y lagos ligados a las grandes cadenas de hoteles, en el Caribe, Mónaco y otros lugares de gran tradición turística.

Si en Chile quisiéramos cuidar las orillas de lago y las playas, así como tierras y bosques, habría que generar más derechos de propiedad.

La preservación de especies vegetales y animales se garantiza mejor cuando hay claros derechos de propiedad, en contraste con la propiedad común, que incentiva la depredación.

La propiedad común -es decir, estatal- de bosques, tierras y animales no incentiva su cuidado y fomenta su mal uso y depredación. Así, en los países de África que han permitido la propiedad privada de elefantes, la población de éstos ha aumentado porque es un buen negocio para sus dueños, lo que no ocurre en los parques nacionales, que son depredados por variados ladrones interesados en el marfil. En Nueva Zelandia, la notable industria de la carne de ciervo tuvo un espectacular desarrollo desde que se generó la propiedad de estos animales, que antes configuraban una plaga que molestaba a toda la comunidad.

La preservación de especies vegetales y animales se garantiza mejor cuando hay claros derechos de propiedad, en contraste con la propiedad común, que incentiva la depredación. Es lo que ya comienza a observarse en las tierras entregadas a los araucanos en propiedad común, política que, finalmente, se traducirá en mala explotación y abandono de los recursos, junto a un aumento de la pobreza.

Extender los derechos de propiedad lleva a más libertad, progreso y buen uso de los recursos naturales, bosques, tierras, mar y demás. Dichos derechos compatibilizan el desarrollo y la preservación, lo cual no ocurre cuando la propiedad es estatal. El insistir en ésta, así como en la no explotación de los recursos naturales, carece de lógica y parece responder a posturas ideológico-panteístas de adoración de la naturaleza, junto con un repudio a la presencia de los seres humanos, a los que se mira como los responsables del deterioro del planeta "único", que habría que cuidar, incluso forzando la reducción del tamaño de la población, algo que no tiene sentido, porque el desarrollo limpio y que cuida de los recursos naturales y el planeta es algo perfectamente factible, a partir de las instituciones e incentivos cristianos clásicos, pro crecimiento, ligados a la propiedad y la libertad.


sábado, marzo 01, 2008

Castro Hnos. y Cia.

Castro Hnos. y Cía.
Hernán Felipe Errázuriz


La decrepitud y la muerte de los líderes comunistas no garantizan cambios para sus pueblos. Todavía gobierna Corea del Norte el hijo de Kim Il Sung, tensionando al mundo con sus misiles y proyectos nucleares. El perturbado heredero sigue amparado por la camarilla de su padre. Brezhnev, Andropov y Chernienko, los últimos mandatarios de la Unión Soviética, mental y físicamente incapacitados, influyeron hasta el final; la nomenklatura, por temor y sobrevivencia, decía interpretarlos. Todo terminó cuando Yeltsin decretó la disolución de la maquinaria comunista.

Fidel Castro y su régimen agonizan lentamente. Lo que viene es un camino complicado. Por ahora, los dirigentes cubanos, aterrados de contradecir al líder y perder el poder, cierran filas, obedecen la sucesión dinástica y gerontocrática, y ungen al hermano Raúl como Presidente de Cuba. Viejos e inflexibles comandantes lo secundan en las vicepresidencias. Son los mismos de siempre. Ninguno con ideas propias ni con la personalidad de Deng Xiaoping, capaz de dar el gran salto adelante con reformas liberalizadoras, luego de imponerse a la esposa de Mao y a la banda de los cuatro que gobernaban China.

No es fácil lo que se viene en Cuba: su institucionalidad es el partido y el ejército comunistas, incompatibles con las libertades. El temor de su pueblo es explicable, las bases del sistema están incólumes y el moribundo fundador, omnipresente. Estados Unidos ha hecho más difícil el término del castrismo. No ha entendido que sus presiones son contraproducentes. Incomprensible que a pocas millas de la isla, con su base de Guantánamo dentro de ella, no entienda lo contraproducente de la mentalidad de asedio que ha contribuido a crear en los cubanos. Antes fueron la invasión de Bahía Cochinos y otras torpezas de la CIA. Ahora, su negativa a levantar el embargo, que une y aliena al grueso de la población de la isla.

Algún tiempo le queda al castrismo. El primer dignatario extranjero en visitar a Raúl Presidente fue el secretario de Estado del Vaticano. No sabemos si el cardenal impartió la extremaunción a ese régimen. Lo cierto es que el purpurado abogó por el fin del embargo.

El relevo de los jerarcas por otra generación más joven de gobernantes será inevitable, y entonces vendrá la apertura. El inmovilismo de los comandantes acelerará la presión de renovación. Una posición sensata de Estados Unidos podría hacer más fácil el desenlace. Hasta el duro Teodoro Roosevelt habría aportado más que una zanahoria para mejorar el clima de una transición ineludible, cada vez más cercana.


viernes, febrero 29, 2008

DIVAGANDO SOBRE NUESTRA REALIDAD.

La economía mundial demuestra síntomas que debieran preocuparnos seriamente, a pesar de los buenos precios del cobre, la celulosa, madera y algunas otras materias primas.

Estados Unidos no crece, la crisis de la deuda es mucho más profunda de lo que se había creído, la bolsas de comercio se derrumban mientras los precios del petróleo se disparan.

Nuestro gobierno sigue actuando desaprensivamente, reaccionando tardíamente ante todas las situaciones, y además de una manera bastante tímida. Si no se ponen las pilas el resultado será catastrófico.

El valor del dólar, que sigue derrumbándose, la sequía, los costos de la energía amenazan seriamente el modelo exportador y con ello la fuente de trabajo de millones de compatriotas.

Necesitamos un gobierno pro activo, que se adelante a las situaciones y no uno que al constatar la embarrada que han dejado tiene reacciones tibias y sin ninguna convicción en la acción.

Chile requiere de menos discursos, de esos que tan bien lee la Mandatario, y más acciones concretas que permitan el desarrollo nacional, asegurando de paso la fuente de sustento de la población.

No somos economistas, pero pensamos que el Banco Central debe intervenir el precio del dólar, tal como lo hizo cuándo la divisa norteamericana se dispara llegando a los $750 por unidad.

Ya es hora de terminar con el monstruoso impuesto que afecta a los combustibles, que solamente llena las faltriqueras del Estado, fomenta la inflación y daña severamente las posibilidades de desarrollo.

Los tratados de libre comercio son importantes, sobre todo cuándo uno tiene que intercambiar, los suscritos no tendrán objetivo si seguimos liquidando a la empresa nacional.

El valor de los créditos es simplemente criminal, lo que sumado a la desaprensión con que se concedieron puede crear serios problemas al sector financiero y arrastrarnos a una crisis peligrosísima.

Chile requiere que los inmensos recursos que ha recaudado el Estado por los altos precios de las materias primas, a pesar del deficiente manejo de CODELCO, se inviertan en infraestructura productiva.

No nos parece posible que sigamos siendo los grandes productores de cobre, exportemos el producto sin tecnología ni valor agregado, para después importarlo a valores muy superiores.

miércoles, febrero 27, 2008

Pésame a victimas.

A las familias de las victimas del accidente aéreo de Tobalaba, a Carabineros de Chile y a los heridos en esta tragedia hacemos llegar toda nuestra solidaridad y apoyo. Creemos que el Estado debe reparar, dentro de lo posible, los daños materiales y morales provocados por acciones que ponen en riego a las personas.

10 personas perdieron la vida, otros quedaron con severas heridas y un grupo de personas, a no dudarlo, quedará con secuelas sicológicas de difícil solución. La gravedad de la situación es la que nos convoca a no escuchar a los buitres que buscan lucrar de las tragedias.

Ya se escucha a algunos demagogos, quizás en la esperanza de hacer un pingüe negocio plantear que hay que sacar el aeródromo por peligroso. Recordamos a estos personaje que ya un Ministro hizo la movida dejando a Santiago sin aeropuerto alternativo al plantear el negociado inmobiliario de Cerrillos.

Cerrillos y Tobalaba se encontraban en sus lugares antes que se poblara sus inmediaciones, por lo que si hay culpables de los riegos son quienes habitan el lugar, las Municipalidades que dieron los permisos de construcción y el Ministerio de la Vivienda que modificó los planos reguladores.


lunes, febrero 25, 2008

Reality + carnaval: ya tenemos festival


Reality + carnaval: ya tenemos festival
Por Sergio Melnick


El Festival de Viña ya es, sin duda, un componente del alma nacional. Un evento que literalmente se come la atención de todos los medios de comunicación por más de una semana, y sobre el que pivotea el país completo en ese lapso. Qué mal gusto el de Fidel y el del Ministerio de Educación, de venir a importunarnos con sus temas. Volvamos al festival. ¿Qué es realmente este festival?

Es evidente que hace mucho tiempo que dejó de ser un evento de concurso. El torneo musical es tan irrelevante como lo son las canciones que postulan, tanto a nivel folclórico como internacional. Esa parte del “evento”, prácticamente no le interesa a nadie y hasta hace bajar el rating. Son más importantes los jurados, como personajes, sus dichos y sus shows que las canciones mismas. Hace muchos, pero muchos años que no sale de ahí alguna canción que se vuelva a repetir alguna vez. Es que la música tiene hoy nuevas avenidas de difusión a través de los medios tecnológicos. Es otra realidad mucho más compleja, más global, más rápida, para que estos viejos concursos tengan algo que decir en ese aspecto.

A mi juicio, el festival adquirió la gran relevancia que tiene hoy por dos grandes razones. Primero, porque, en los hechos, fue el primer reality de la TV chilena. Un género que actualmente domina el prime time de la TV. Segundo, porque es lo más próximo a un carnaval, que no tenemos y que merecemos hace mucho rato. Es, por lo tanto, una especie de “carnavality” criollo, de mucho éxito en ese sentido.

Es un reality porque se fueron inventando ciertos mitos, prácticas, rituales y hasta leyendas. El monstruo es el mito más visible. La farándula que vive en los hoteles donde circulan los artistas y gente de TV es una verdadera telenovela. Los escándalos y romances de los artistas son la carne de la cazuela. Los opinólogos florecen como lirios. Cuál será más duro, más sarcástico, más demoledor. La elección de la reina y toda esa parafernalia es a veces más importante que el mismo festival. Los trajes y salidas de madre de los jurados, otro componente del espectáculo. No califico todo esto de bueno o malo, sólo lo que hay.

Obviamente el festival, en lo esencial, dejó de ser organizado por la municipalidad y es ahora patrimonio de la televisión, la gran madre de los realities y la farándula. Para qué hablar del cuento de las gaviotas, que ahora ya no son de la competencia. Las hay de latón, plata, oro, platino, o lo que sea necesario, que equivale a la votación telefónica de todo reality que se precie de tal.

En fin, el Festival de Viña es un auténtico reality en vivo, con ganadores, perdedores y eliminados que no se conocen al inicio. Eventualmente hay algunos que saltan a la fama. A veces real, otras efímera, tal como los realities. Y tal como en los realities, todo se olvida ya en marzo, hasta el próximo año, y no queda absolutamente nada muy valioso, sino simplemente haberlo pasado bien, haber pelado harto y haber llevado la farándula a su máxima expresión.

Por ello el festival es también una tímida aproximación a un carnaval, porque cada noche, el monstruo se despierta en la quinta y en cada una de las personas, para desatar todas las pasiones posibles. El evento termina siempre con alguna música bien prendida, que hace bailar a las multitudes hasta altas horas de la madrugada. El evento atrae a decenas de miles de personas a una gran semana de carrete permitido. Es decir, se parece en algo al carnaval ausente. Todo esto es, por cierto, liderado por la farándula local, durante más de una semana, y dura siempre hasta la misma salida del sol. Es “una semana agotadora”, se quejan todos, pero nadie que pueda se la pierde, menos yo si puedo.

Este verdadero “carnavality” es la culminación de la temporada de verano y, en realidad, es bastante bueno para todos. Trae el último impulso de las vacaciones. Toda la carne va a la parrilla.

Lo que creo importante es que se asuma como tal, y se libere de la tediosa carga de la competencia. Que se sincere como reality y carnaval, y que como tal se lleve a su máxima potencia. Una semana así de desenfado, música, baile y carrete liberaría muchas tensiones, generaría más amistades, nos aleja un tiempo de la política, borra las divisiones, une, es común a todos, y no tiene más trascendencia que pasarlo bien un rato. Si hemos tenido el coraje increíble de llenar el país de casinos de apuestas, esto no es ni venial. En fin, terminemos con la hipocresía y hagamos de verdad y bien nuestro gran carnavality.

Tomado de Diario La Segunda.

martes, febrero 19, 2008

Nuestro “renovado” red set encontrará motivos para recordar a Fidel Castro, tratarán de convencernos del inmenso bien que le ha hecho al pueblo cubano, que el desabastecimiento es solo la imaginación de los enemigos que encabeza el Presidente norteamericano, que los prisioneros de conciencia son una falsedad, que los millones de exiliados son solo gusanos que se arrancaron del trabajo, que los millares de fusilados en el paredón son mentira.

Nos parece bien que ellos sean leales a lo que han defendido durante medio siglo de tiranía en la isla caribeña, lo que no nos parece bien es que traten de engañar a los chilenos mostrándonos un espejismo inexistente y pretendiendo que el golpe de estado del 73 fue la intervención de los Estados Unidos. No señores, los chilenos que vivimos la UP tenemos muy claro de lo que nos salvaron la FFAA y de la guerra civil, que ustedes buscaban, que ellos evitaron.

Se va el chacal, esperamos que Cuba recupere pronto las libertades y que en un plazo breve tenga elecciones, de las de verdad, en las que puedan nominar a sus autoridades, sin caer en manos de demagogos populistas ni de los eternos vendedores de ilusiones que solo pretenden hacerse dueños del poder en forma personal.

jueves, febrero 14, 2008

Renuncias por convicción de conciencia,


Como sabemos, el país no vive bajo un "Estado de Derecho", pues, salvo excepciones, no se respetan las leyes. Sí vive bajo un "Estado de izquierda", en el cual todo se hace según le parece a ese sector. Pero ahora hasta la izquierda está en problemas, pues ha instituido una norma que, imprevistamente, se vuelve contra ella misma: la de la "convicción de conciencia" para demandar renuncias. Proclamada por el senador Escalona y aplicada por la Presidenta, un militar que en su juventud estuvo a 100 metros de un fusilamiento, aun siendo inocente debe renunciar al Ejército.


La izquierda está en problemas, pues ha instituido una norma que, imprevistamente, se vuelve contra ella misma: la de la "convicción de conciencia".


Entonces, los izquierdistas que estuvieron "cerca" de asesinatos terroristas, ¿deben también renunciar a sus funciones? El libro del socialista Luis Jerez nos informa que Escalona "hizo su opción por la lucha armada". ¿Debería renunciar? ¿Conoció, acaso, del asesinato en 1983 del intendente Carol Urzúa y dos acompañantes, obra del MIR? Los asesinos directos están libres en Europa, salvo uno que quebrantó el extrañamiento y volvió. Acá le dieron dos años remitidos, es decir, sin cárcel. Y los asesinos de cinco escoltas de Pinochet hoy están libres y felices. Miro la foto de su jefe, César Bunster, sonriente, conversando con Michelle Bachelet, Presidenta de Chile, también sonriente ("La Tercera", 30.09.06). Compárese con la cadena perpetua para los carabineros que mataron a tres jefes del FPMR, en 1986.

Ella, el año del atentado contra Pinochet, convivía con el vocero del FPMR, Alex Vojkovic, en cuya casa se hacían reuniones. ¿Estuvo a una distancia del delito como para crear "convicción de conciencia" de su responsabilidad?

Otros antecedentes la acentúan. En su biografía, obra de Andrea Insunza y Javier Ortega, se la describe trabajando en el MIR (pp. 95 y 102). Y César Quiroz, fundador del FPMR, con formación militar en Rumania, Cuba y la guerrilla de Nicaragua, declaraba a "El Mercurio" del 27.04.03: "Hoy muchos de nuestros compañeros participan en el Gobierno de la Concertación. La ministra de Defensa (Michelle Bachelet) es una de ellos. Ella fue una persona que, en su momento, asumió nuestra opción". Lo cual fue confirmado poco después por "encapuchados" del FPMR en conferencia de prensa ("El Mercurio", 19.06.03). Y por Rafael Pascual, prófugo en Barcelona, quien en "La Vanguardia" del 20.03.06 revela: "Asaltamos el centro de la inteligencia militar, en Santiago: 17 muertos constatados...". Capturado, se fugó: "Viví un año en la clandestinidad... En esos días conocí a Michelle Bachelet... Me compró un libro de Neruda, de los que yo vendía para sufragar el FPMR".



Mi opinión es que todo ello crea "convicción de conciencia". Debería renunciar, en la línea de la carta del ex comandante en jefe Juan Emilio Cheyre, que impetra una ley para impedir ser Presidente, ministro, parlamentario, embajador, subsecretario, intendente o jefe de servicio a quien, directa o indirectamente, hubiere, entre otras conductas, "empuñado las armas en la lucha armada", "propiciado, apoyado o participado en actos terroristas" o "pertenecido o sido parte activa de organizaciones nacionales o extranjeras que llevaron adelante o promovieron la subversión o la revolución en cualquiera de sus formas". Con tal ley, "el desalojo" sería masivo.

Por el momento y bajo el "Estado de izquierda", basta la doctrina Escalona-Bachelet. Si resta una brizna de coherencia, ambos deberían encabezar la lista de "renuncias por convicción de conciencia".




(Columna tomada de Diario El Mercurio)

lunes, febrero 11, 2008

Dos oportunidades para pasarles la cuenta.

Bachelet la actual jefa de la Pandilla






Las autoridades creen que el pueblo chileno es totalmente tonto, lo que les permite decir las sandeces más impresionantes sin siquiera arrugarse, justificar actos de corruptela inaceptables o intentar hacernos comulgar con ruedas de carreta.





Creemos que la memoria, esa que hemos demostrado no poseer, debe ser ejercitada a objeto de que no se nos olviden las barbaridades de una coalición oficialista que se ha caracterizado por su manifiesta falta de honestidad y una sorprendente incapacidad.





Sin duda el ultimo cambio ministerial ordenado por Bachelet fué insuficiente, aunque hay que destacar que por primera vez nominó como Jefe del Gabinete a una persona inteligente, aunque no concordamos con las loas a su honradez ni con la traición a la memoria de su padre.





A pesar de nuestras aprehenciones y dudas solo esperamos que este "segundo tiempo" anunciado por Bachelet sea de "tiempos mejores" para el sufrido pueblo que ha debido soportar la miseria y las humillaciones de un ato de incapaces.





Este año tenemos la posibilidad de pasarle la priomera parte de la cuenta al oficialismo votando contra sus candidatos a Alcaldes y Consejales, para, en el proximo pasarle la cuenta por el saldo no eligiendo a sus postulantes a Parlamentarios y provocando el desalojo de La Moneda.

*****

Desde el Gobierno creen que la permisividad con el violentismo y en terrorismo no tiene precio, pero se equivocan, centenares de trabajadores quedan sin trabajo por el cierre de la planta Calbuco de la salmonera Aguas Claras.

martes, octubre 30, 2007

Así nos engañó la Michelle......

No es casualidad que hayamos graficado esta nota con una fotografía de la campaña de Michelle Bachelet, la hemos utilizado porque la consideramos parte del engaño ha que hemos sido sometidos.

Los fundamentos de la República son los del imperio de la ley y de la libertad. La ley como norma aplicable a todos, sin excepción, justa y objetiva. La libertad, como expresión de la autonomía de la persona en el ejercicio de sus derechos civiles y como expresión del voto en las elecciones democráticas.

La libertad de las personas tienen diversas manifestaciones. Esa libertad tiene como fundamento el derecho a la vida y la integridad física y espiritual. De ello devienen las libertades de opinión, de movimiento, de asociación, de trabajo, de emprender, de adquirir y conservar la propiedad, de prensa, de educación, de religión, de doctrinas políticas.

El imperio de ley implica la sujeción al orden republicano y democrático, debiendo asumirse las responsabilidades administrativas, civiles y penales por su trasgresión.

Las libertades implican en su ejercicio por cierto respetar las libertades de los otros. Nuestras convicciones religiosas o políticas no nos autorizan en ningún caso para atropellar o amenazar las libertades de los demás, siendo ello un ataque frontal a la República.

El ejercicio del pensamiento racional y objetivo en la búsqueda del desarrollo moral y material de la sociedad y la Nación son condición necesaria para evitar caer en el oscurantismo de la irracionalidad y los fanatismos. El pensamiento romántico-idealista, sin el control crítico de la racionalidad objetiva, puede devenir en fanatismos.

La República, basada en la ley y la libertad, son la forma jurídica del Estado que da forma al desarrollo de la Nación, expresión de una sociedad de cultura, institucionalidad y valores.

La libertad religiosa y política nos no pueden llevar a olvidar las fuentes greco-romanas y judeo-cristianas de nuestra cultura, pues de esos mismos cimientos se ha construido el edificio de la República con sus principios inherentes de del imperio de la ley y la libertad. Olvidar lo anterior, puede llevar a abrazar doctrinas en definitiva contrarias a la República.


El documento que precede a esta nota podría haber sido escrito por cualesquier chileno opositor al Gobierno de Michelle Bachelet, por cualesquier persona que se opusiera a la predica avalorica de la Mandatario, pero, lamentablemente corresponde a uno de los engaños a que hemos sido sometidos, son parte de las propuestas de la actual Presidente, y al menos ayer, todavía se encontraban en la página de su publicidad: http://www.michellepresidente.cl/fund.php

RESULTA LAMENTABLE CONSTATAR, UNA VEZ MAS, QUE LA CONCERTACIÓN ES EXPERTA EN ENGAÑOS

lunes, octubre 29, 2007

Por el mal olor que sale del Gobierno más parece Feticidio

La visita de la ex Candidata Presidencial Francesa Segolene Royal, derrotada por cierto, a Chile y Argentina, parece querer darnos clases “europeas” sobre lo que es políticamente correcto de hacer.
Entre la muchas tonteras feministas que ha dicho ha avalado la tesis de Bachelet del “Femicidio Político” por las criticas a las que se ve enfrentada por su pesima gestión gubernamental.
La francesita, que al parecer vive en una burbuja, parece no darse cuenta de que al menos los chilenos elegimos gobernantes para que lo hagan bien, y si no responden, obviamente les criticamos con dureza.
No es problema de género, es problema de capacidad, de liderazgo, de la manera de enfrentar y solucionar los problemas, de comprender la realidades nacionales, de entender que los pobres no pueden seguir esperando.
Chile es tan poco machista, que a pesar de habernos demostrado durante la campaña escasa capacidad y la necesidad de recurrir a “torpedos” para recordar los temas, la elegimos para que Gobernara.
Lamentablemente, llegando casi a la mitad de su mandato, Bachelet ha decepcionado a quienes confiaron en ella, sumiendo al país, a pesar de la inmensa cantidad de recursos en la caja fiscal, en una crisis de crecimiento brutal, que mantiene a centenares de miles de compatriotas sumidos en la miseria.

jueves, octubre 25, 2007

Se extiende la K & K en América.

Consideramos que las situaciones que vive Argentina son muy similares a las del resto de América, por lo que los riesgos de instalación de Gobiernos totalitarios afecta a todo el continente.

Se le podrá cambiar el nombre a los grupos y llamarse descamisados, socialistas del siglo 21, allendistas, kirchneristas, marxistas o como quieran, al final sus afanes de poder total son los mismos.

Primero; Elegir a Cristina Fernández de Kirchner es solo una ficción que permite mantenerse en el Gobierno a un sujeto que ha estado íntimamente ligado con el terrorismos de los montoneros, ahora como hombre tras el trono de su mujer, tanto a mas extremista que él.

Segundo: La administración K ha sido de extrema ineficiencia, pues a pesar de haber “expropiado” miles de millones de dólares a los pensionados europeos y a la banca mundial no ha terminado con las inequidades e injusticias,

Tercero: El gobierno “peronista” ha demostrado claros síntomas de un totalitarismo atávico, que ha afectado desde siempre a los seguidores de los “descamisados” de Perón, que no aceptan ningún tipo de criticas.

Cuarto: La regencia kirchnerista ha evidenciado claros síntomas de una avanzada corruptela, que esta “asesinando” el alma del pueblo argentino y destruyendo las posibilidades de un desarrollo sustentable.

Quinto: Los claros vínculos de dependencia con el tirano venezolano, Hugo Chávez, deben poner en alerta al pueblo trasandino, sobre todo al considerar las cuantiosas cantidades de dinero que ha invertido en “bonos” basura.

Nosotros, que deseamos lo mejor para nuestros hermanos de allende Los Andes, les invitamos a meditar y les recordamos que el peronismo, con sus claras tendencias marxistas-fascistas, nada bueno han aportado al desarrollo del país y les exhortamos a votar por candidatos católicos y patriotas.

Los disfraces son algo distintos, pero son los mismos "termocefálos" que amenazan la convivencia de nuestros paises y pretenden tiranizar a nuestros pueblos.

miércoles, octubre 24, 2007

¿Quién acredita a los acreditadores?, por Gonzalo Vial

Los ideólogos nos ganan por cansancio, imponiéndonos disparatados dogmas y palabras mágicas, para luego hacer funcionar la máquina silenciosamente según sus designios. Esperan que, fatigados por la derrota inicial, nos rindamos y los dejemos operar impunes. Pero no debe suceder así.

Ha pasado con la ley de divorcio, por ejemplo. No quiero nombrar ni echarles en cara nada —aunque ellos deben recordarlo perfectamente—; prefiero olvidar a esos senadores y diputados de derecha o demócratacristianos, que nos juraban que no habría divorcio sin una adecuada ‘‘ley de tribunales de familia’’ . ¡Tribunales de familia! Llevan años de reconocida y escandalosa ineficiencia. Culminados con el caso reciente de la mujer amenazada por su ‘‘pareja’’, y a la cual el ‘‘tribunal de familia’’ no la protege y le da audiencia para varias semanas más; en el intertanto, la ‘‘pareja’’ la mata... ¿De qué responden los parlamentarios hablantines?

Lo mismo está sucediendo con la ‘‘acreditación de universidades’’ para ‘‘asegurar su calidad’’.
Es un dogma: la universidad ‘‘acreditada’’ ES mejor. ¿Por qué? Porque sí.

Es magia: no importa quién ni cómo ‘‘acredite’’, basta que se pronuncie la palabra, para que el establecimiento amparado por ella sea de calidad superior. ¡Abracadabra!

A los ideólogos les parece tan excelente la acreditación, que ahora el respectivo Consejo Asesor Presidencial propone ‘‘consecuencias relevantes’’ contra los planteles NO acreditados, v.gr., la obligación de incluír esta circunstancia en su publicidad. Y estudia hacer forzoso el proceso para TODOS los establecimientos de enseñanza superior (El Mercurio, 14 de Agosto).

Mientras tanto, ¿qué pasa con las universidades ya acreditadas ANTES de la ley, mediante organismos y procedimientos que ‘‘armó’’ el Ministerio de Educación, y después la misma ley validó? Fueron, recordaremos, la ‘‘Comisión de Evaluación de Pregrado de Instituciones Autónomas’’ (decreto Nº 51, de 1999,), y la ‘‘Comisión de Evaluación de Calidad de Programas de Postgrado de Universidades Autónomas’’ (decreto Nº 225, de 1999).

TODAS LAS ACREDITACIONES VIGENTES , VIENEN DE ESTAS COMISIONES.

¿Qué seriedad tienen?

Veamos qué va pasando con ellas, qué revela ‘‘el tiempo que todo lo cubre y lo descubre’’, según decía Pancho Villa. Como estimo que la ‘‘acreditación’’ es simplemente un papeleo burocrático, sin importancia ni interés reales, no mencionaré por su nombre a la universidad en cada caso aludida; sólo expondré los hechos que acreditan la absoluta inutilidad e irrelevancia de hallarse acreditadas. Siendo así, no corresponde reprocharles que no merezcan esta ‘‘canonización’’.
1. Universidad ‘‘A”, una de las dos más importantes del país, estatal, representativa en el mundo del prestigio de nuestra enseñanza superior. De modo que ERA A PRIORI IMPOSIBLE NO OTORGARLE LA ACREDITACION MÁXIMA.

Se la dieron: siete años, incluido el rubro ‘‘gestión académica’’.

La ‘‘gestión académica’’ incluye hallarse envuelta esta Universidad ‘‘A’’ en los procesos criminales del caso MOP-GATE, por haber servido el año 2001 dos entidades suyas, el CIADE y el Instituto de Economía, de ‘‘tapadera’’ para pagar sobresueldos a funcionarios del MOP, bajo el pretexto de trabajos nunca realizados, o bien parcialmente realizados pero nominales, meros pretextos. El total recibido por la Universidad ‘‘A’’ del MOP para esos pagos ilícitos, fue de aproximadamente 125 millones de pesos, pero 25 millones ni siquiera se destinaron a sobresueldos, sino que ‘‘se perdieron’’, y nunca más se supo de ellos. Por estos hechos se hallan procesados los entonces Decano y Director Económico de la Facultad correspondiente y los entonces directores del CIADE y del Instituto de Economía. Yo no digo que sean culpables, pues no han sido condenados y —al revés de los altos funcionarios de gobierno que hablan del caso Riggs— sé muy bien que un procesado no es necesariamente un culpable. Lo que digo es que resulta una aberración que a esta Universidad tan mal llevada, se le otorgue la acreditación máxima en gestión académica.

2. Universidad ‘‘B’’, asimismo estatal y de larga tradición. Acreditada por cinco años para impartir docencia de pregrado.

Su rector, ‘‘en una acción inédita’’, aprobada por el Consejo de la Facultad correspondiente, acaba de despedir a toda la planta del Departamento de Educación, director inclusive. La antigüedad media en el establecimiento de los afectados, era de 27 años. El representante de los alumnos, cuya denuncia precipitó la investigación y las medidas, las fundó en que los profesores ‘‘estaban desactualizados, no entregaban los programas’’ y ‘‘no tenían dominio del área que impartían’’. Hasta el punto que los estudiantes rechazaban sus clases, debiendo los maestros completar la carga horaria en otros departamentos de la Universidad ‘‘B’’.

Todo lo anterior ‘‘se arrastraba desde mediados de los ’90’’ (El Mercurio, 20 de Octubre).

Sin embargo, la Universidad ‘‘B’’ fue acreditada el 2003. El área pedagógica es tan importante para la ley, que medicina y docencia son las únicas carreras a las cuales hizo de acreditación OBLIGATORIA.

La utilidad de tan severa disposición, queda a la vista.

Alguna vez se eliminará o racionalizará este ‘‘invunche’’ (como lo hubiera llamado Joaquín Edwards Bello), este monstruo de la ‘‘acreditación’’. Para momento tan feliz, quizás convenga resumir los defectos más notorios de la ley malhadada, y de la Comisión Nacional de Acreditación que crea:

1. Hacer obligatoria la acreditación.

2. Entregarla a una Comisión que ni siquiera es del Estado, sino DEL GOBIERNO DE TURNO, que la controla con mayoría absoluta —aunque hábilmente disimulada—, según he explicado muchas veces .

3. No exigirle a los miembros de la Comisión ninguna competencia académica. ¡Incluso hay dos representantes DE LOS ALUMNOS! Alumnos universitarios decidiendo sobre el valor académico de 209 instituciones de enseñanza superior... Esto ni siquiera se le había ocurrido al Gobierno; se le ocurrió al Congreso.

4. Consecuencias inevitables de los tres puntos que preceden:

4.1. Manejo efectivo de la Comisión, no por sus miembros, sino por una ‘‘Secretaría’’ que no muestra la cara y de la cual la Comisión será el timbre. Tal cual sucede hoy con el Consejo Superior de Educación: carga con la vergüenza de haberle puesto el timbre’’, sin estudiarlos, a unos ‘‘contenidos mínimos obligatorios’’ de las enseñanzas básica y media, propuestos por el Ministerio, y actualmente reconocidos como excesivos (pues lo son, e insensatamente) por el mismo Ministerio, la Alianza y la Concertación.

4.2. Imperio en la Comisión de los empeños políticos y el ‘‘amiguismo’’, vicios inexorables en las entidades de gobierno sin calificaciones de capacidad y con poderes discrecionales.

4.3. Probable corrupción, derivada de 4.2.

4.4. Práctica imposibilidad de encontrar evaluadores calificados en número suficiente para tarea tan vasta como la propuesta, y que no tengan intereses creados en el mundo académico.

4.5. Lo mismo respecto a la innovación académica. Los innovadores siempre tropiezan con sus pares, que serán precisamente los evaluadores de la innovación.

4.6. Graves problemas con la libertad de enseñanza y académica:

4.6.1. Toda calificación de un grado o una carrera, responde a una idea de CÓMO deben enseñarse: materias que se pasarán, su contenido mínimo, el orden para impartirlas, los años de estudio, su didáctica, etc. Esta idea, naturalmente, es la del evaluador. Ratificada por la agencia calificadora a la cual pertenezca y por la Comisión, se convertirá en VERDAD OFICIAL, OBLIGATORIA, para los institutos de enseñanza superior. Sigan derechito la línea, por favor.

4.6.2. El artículo 15, inciso 2º, de la ley dice que, en todo caso, como requisito de la acreditación, las entidades de enseñanza superior deberán ‘‘reconocer y respetar siempre’’, ciertos ‘‘principios’’, entre ellos ‘‘EL PLURALISMO’’ y ‘‘LA TOLERANCIA’’.

Como la ley misma no define pluralismo ni tolerancia, puede hacerlo el Presidente de la República por decreto, ejerciendo su potestad reglamentaria.

¿Cabrá que mañana declare contrario al pluralismo y la tolerancia que una Universidad exija (según sucede hoy) que sus profesores sean masones, o que una Universidad Católica rechace nombrar un Decano de Medicina partidario del aborto o de la fertilización in vitro? ¿Se darían cuenta los parlamentarios católicos y las universidades católicas, en su momento, de lo que se estaba votando? Probablemente no, ¡se dan cuenta de tan pocas cosas!

A la postre, lo que se ha querido y conseguido es que EL ESTADO califique la idoneidad de la enseñanza superior. Pero el Estado, cuando menos el chileno, no se halla en condiciones de hacerlo, razonablemente. Y está a la vista. Se le encarga mejorar el servicio de las inefables micros amarillas, y produce el Transantiago. Se le encargan los juzgados de familia y... ya sabemos. Se le encarga la reinserción social de los jóvenes delincuentes, y éstos perecen por quemaduras y asfixia. Se le encarga una nueva justicia laboral, se le quiere encargar ‘‘asegurar la calidad’’ de la enseñanza básica y media a través de una Superintendencia... ¿qué se conseguirá? Como con la ‘‘acreditación’’, nada bueno. Sólo burócratas, toneladas de papeles, años de trámites burocráticos, abusos, empeños y corrupciones.

viernes, octubre 19, 2007

El Violentismo es más que Vandalismo, por Antonio Cortés Terzi

El Violentismo es más que Vandalismo
por Antonio Cortés Terzi

El tema de la violencia en Chile se ha mantenido durante un relativo largo tiempo en la agenda comunicacional y en los debates públicos. Situación un tanto extraña para una sociedad aficionada al zapping político y político-comunicacional. Tal vez su sola e inusual permanencia en los mass media y en las discusiones públicas sea un potente indicador de la seriedad del problema.

La importancia política y mediática que se le ha asignado al tema ha producido un amplio marco de análisis, opiniones, polémicas, propuestas, etc., que, por cierto, configuran una buena señal. Pero, como es natural en cuadros discursivos de esa magnitud, la proliferación de diagnósticos y de tratamientos tienden a generar dispersión en el abordaje de las cuestiones esenciales que atañen al fenómeno, sesgos en la búsqueda de explicaciones y controversias con dosis de maniqueísmo, particularmente estimuladas por las competencias entre agrupamientos y actores políticos.

Aportar a esas discusiones es la pretensión obvia de este Informe. Por supuesto que es un aporte acotado. Pero, además, ordenado a partir de algunas miradas e hipótesis analíticas que se resumen enseguida:

- El “objeto de estudio” es la violencia en tanto fenómeno social, entendiendo por tal no sólo un fenómeno con efectos y causas sociales, sino, sobre todo, imbricado a otros fenómenos y procesos sociales que aquejan a la sociedad chilena.

- Si bien los hechos y “agentes” violentistas pueden y deben distinguirse y separarse, también deben observarse los vínculos objetivados que se crean entre ellos y que los llevan a coincidir en el fenómeno que interesa: violencia social.

- Se concibe aquí la violencia social –tal cual hoy se manifiesta habitual y preponderantemente- como un fenómeno propio o fuertemente condicionado por factores estructurales y socio-culturales intrínsecos a la modernidad. Es decir, según aquí se piensa, aun las expresiones de violencia social de apariencia más “pre-modernas” o tradicionales, están orgánicamente ligadas a cambios y/o situaciones que se corresponden a las dinámicas modernizadoras seguidas por el país.

En virtud de estas miradas e hipótesis es que este Informe se concentra en un intento por definir e identificar rasgos característicos de lo que podría denominarse “violencia social moderna”.

Violencia social tradicional

Antes de entrar en ese punto cabe dar cuenta, aunque sea de manera somera, de lo que puede entenderse como “violencia social tradicional”, es decir, del tipo de violencia social que, en muchos momentos de la vida nacional, han acompañado movimientos y conflictos sociales y que hoy, sin haberse extinguido, tiende a ser suplida o subsumida por la violencia social moderna.

Las prácticas de esa forma de violencia social son de larga data, por lo mismo, no es difícil encontrar rasgos esenciales que la tipifican y que la diferencian de las formas modernas. A continuación se puntualizan algunos de los rasgos más significativos e identificatorios de violencia social tradicional.

1. Un primer rasgo -y probablemente el más decidor- se encuentra en el hecho de que la violencia social tradicional tiene, en la gran mayoría de las veces, adscripciones y articulaciones claras a proyectos y a estrategias y a organizaciones reivindicativas y/o políticas. Por supuesto que, dependiendo de variables, como motivación, masividad, sectorización, frecuencia, intensidad, etc., de las manifestaciones de violencia social, cambian los grados de tales adscripciones y articulaciones. Pero siempre –salvo muy excepcionalmente- existen nexos orgánicos entre esas manifestaciones y algún contenido político estable e identificable (cultura política y fuerza política).

2. La violencia social tradicional se caracteriza por manifestaciones que en sí y en lo genérico tienen un “programa” que cumplir. Es decir, si bien obedece o puede obedecer a objetivos políticos gruesos, más o menos permanentes y diseñados por estrategias estrictamente políticas, también responden a propósitos parciales y temporales que emanan tanto del cálculo político (o táctica) que encierra una estrategia política como de las convocatorias que la originan, convocatorias que siempre o casi siempre son de un preciso carácter reivindicativo. Ambos propósitos coinciden en el acotamiento en cuanto a tiempos, intensidad y fines de las prácticas de violencia social.

3. El componente político (y político-corporativo) que está en el trasfondo de la violencia social tradicional opera en un doble sentido: en primer lugar, como un factor de “racionalización” de sus manifestaciones (dentro por cierto del contexto de imponderables que imponen situaciones de esa naturaleza), esto es, tiende a instalarlas en lógicas de costos/beneficios políticos. Y, en segundo lugar, opera también como un factor que le otorga cierta previsibilidad a la ocurrencia, magnitud, alcances, etc., de esas manifestaciones.

4. La imbricación orgánica entre violencia social tradicional y las lógicas políticas y reivindicativas, implica que sus prácticas tienen, por norma general, liderazgos individuales y grupales que provienen de los mundos políticos y gremiales y que, por lo mismo, ejercen sus funciones liderales con los códigos que predominan en esos universos. Sin duda que ese tipo de ejercicio lideral es determinante para los efectos de prácticas de violencia social relativamente “racionales” y “disciplinadas” en cuanto a formas y fines.

5. Dado lo anterior, puede considerarse el uso de la violencia social tradicional como un recurso inmerso en una concepción negociadora de la política y de la lucha social, por ende, proclive a su autocontrol y a la consecución de posiciones que colaboren a la negociación.

6. Desde el punto de vista de la composición social, tradicionalmente la violencia social ha sido practicada, preferentemente, por grupos identificables en categorías y, normalmente, organizados en asociaciones gremiales: trabajadores, estudiantes, pequeños productores o comerciantes, pobladores, etc. Y las motivaciones tras tales prácticas de violencia social provienen, fundamentalmente, de situaciones y demandas propias de la categoría social que se trate. Ambas cosas influyen de gran manera en determinadas formas de expresión más o menos estables de violencia social. En términos gruesos, son expresiones socialmente focalizadas, de baja intensidad de violencia, con escasas repercusiones en el “orden público” general, etc.

7. Por último, hay otros tres rasgos de la violencia social tradicional importantes de destacar para el sentido de este análisis:

- aun cuando el uso de ciertos grados de violencia sea una decisión calculada, el escalamiento de esos grados –las veces que así sucede- normalmente no resultan de una voluntad premeditada, sino del desarrollo espontáneo de las circunstancias;

- salvo muy excepcionalmente, los protagonistas de un episodio de violencia social -según las características aquí descritas- no buscan ni su expansión social ni su intensificación; y

- incluso cuando el uso de la violencia resulta de decisiones preestablecidas, lo normal es que esas decisiones no estén acompañadas ni de criterios ni de medidas de corte paramilitar.

Violencia social moderna

La ”violencia social moderna” tiene un primer rasgo distintivo, a saber, que sus prácticas son o pueden ser compartidas por motivaciones, grupos y protagonistas muy dispares, sin nexos estables entre sí, sin coincidencias en fines inmediatos y, sin embargo, unidos, aunque sea laxamente, por una discursividad genéricamente anti-estatus y anti-política, y por un mismo o similar sentido de la violencia y su uso.

Un segundo aspecto que se destaca jerárquicamente es el distanciamiento de esas visiones sobre la violencia y sus manifestaciones respecto de las lógicas estrictamente políticas y reivindicativas. Por cierto que existen ligazones entre las prácticas de esa violencia y algunas movilizaciones por demandas políticas y corporativas, pero el criterio que opera en esas prácticas no es el de la negociación o el de la ocupación de posiciones de poder. El “programa”, a veces explicitado, otras veces subyacente en el empleo de tal tipo de violencia es la violencia social en sí, puesto que a través de ella se concretiza el radicalismo anti-estatus.

La radicalidad anti-estatus y el valor “programático” que se le asigna a la violencia en sí conlleva a:

i) una voluntad predispuesta –al menos en el plano de las ideas- a escalar en el uso de la violencia hasta los más altos niveles posibles con independencia del contexto específico en que se da el cuadro violento;

ii) concebir el ámbito o el objeto susceptible de recibir violencia social de manera casi ilimitada, dado que el estatus se encontraría representado y reflejado en un arco que va desde las macroinstituciones hasta las instancias u objetos más menudos que componen la existencia social establecida.

Por otra parte, la violencia social moderna se encuentra escasamente articulada a estructuras sociales y a nomenclaturas orgánicas sólidas y permanentes. Y en sí misma no está amparada por organizaciones y redes de envergadura. Habitualmente se la encuentra anclada en sectores marginales, preferentemente juveniles, y en menor medida, en sectores estudiantiles. A su vez ideológica y orgánicamente, se la encuentra representada (o liderada) en grupos disímiles: de adscripción “anarquista”, “tribus urbanas”, ultraizquierda, “barras bravas”, etc.

Ahora bien, es cierto que esos son, por excelencia y en general, sus espacios sociales y cuerpos organizados. Sin embargo, habría que prestar atención a características que peculiarizan ambos momentos:

a) La marginalidad que subyace en estos fenómenos posee elementos que tienden a diferenciarlas de la marginalidad tradicional. Dicho de manera breve y casi esquemática: la marginalidad tradicional está caracterizada, antes que todo, por profundas carencias económicas o materiales y socio-culturales y, luego, por niveles extremos de exclusión de lo sistémico y virtualmente de todas las partes que comprende lo sistémico. La marginalidad que está en las fuentes de la violencia social moderna sin duda que guarda relación con ese tipo tradicional de marginalidad, pero encierra también rasgos que la diferencian. En primer lugar, no necesariamente es una marginalidad que implique carencias extremas, sino una marginalidad que –pese a esa condición- tiene ciertos grados de accesos al “mercado moderno”, particularmente en la esfera del consumo. Y en segundo lugar, en muchos casos, es una marginalidad con niveles de inserción en lo sistémico, especialmente a través del sistema educativo.

Podría decirse, en suma, que en la “violencia social moderna” hay un sustrato de marginalidad que- sin dejar de serla- se da dentro de estructuras sistémicas, como por ejemplo el mercado moderno y el aparato educacional.

Estos cambios en los tipos de marginalidad son de suma importancia para los efectos de lo aquí analizado, porque, en gran medida, son determinantes en la configuración de nuevas formas de violencia social.

b) Comparativamente, también son bastante peculiares las discursividades y formas orgánicas que se dan los grupos proclives a practicar violencia social moderna. Ya se señaló que, en el campo de la discursividad, las ideas-fuerzas centrales son las del anti-estatus y anti-política y las de vindicación de la violencia en la que se imbrica un concepto de ella como medio y fin. Pero de ahí en más, es difícil descubrir otras ideas-fuerzas que pudieran converger en algo así como una ideología común. Claro está que esas carencias discursivas tienen un primer origen en el confeso desinterés “político-programático” que se halla en buena parte de esos grupos. Una segunda explicación pudiera encontrarse en las siguientes hipótesis.

En primer lugar, la violencia social moderna y los grupos que la postulan y ejercen responden a fenómenos nuevos, muchos de los cuales están inmersos en procesos propios de la modernidad y de la globalización y cuyos efectos culturales y valórico-conductuales se encuentran en pleno desarrollo y, por ende, sin decantamientos suficientes como para configurar matrices ideológicas y discursivas sistematizadas y centrípetas.

Y, en segundo lugar, el surgimiento de estos grupos es -las más de las veces-, espontáneo y sin interlocuciones entre sí. De ahí que cada uno de ellos encuentre sus referencias ideológicas iniciales en los contextos ideológicos que predominan en las realidades particulares en que nacen y que resultan idóneos para una discursividad anti-estatus y pro-violencia. En tal sentido, en cuanto a influencias ideológicas y simbólicas la gama de posibilidades es extensa: anarquismo, izquierdismo en lenguaje marxista, discursos antiglobalización, ecologismo radical, indigenismo, etc.

A todo esto habría que agregar, por otra parte, que la edificación ideológica “autónoma” de estos grupos también recibe el peso de elementos culturales promovidos por “atmósferas ideológicas” intrínsecas a lo culturalmente moderno y que reflejan el binomio reconstrucción/deconstrucción cultural.

Así, por ejemplo, gravita en los pensamientos de estos grupos el desprestigio y el criticismo hacia la política, la desconfianza hacia las estructuras de poder o autoridad, la reticencia a los mandos o poderes verticales, el escepticismo frente a ideologías omnicomprensivas, etc. Y, tal vez, uno de los elementos de esta naturaleza que resulta más curioso, por la influencia que tiene en esos grupos, es el retraimiento social. Aunque parezca contradictorio muchos de estos grupos reproducen, de facto, el retraimiento social al que tienden los individuos en sociedades modernas. En efecto, muchos de ellos se comportan como grupos socialmente retraídos, encerrados en sí mismos, sin gran interés en articularse socialmente y con miradas y nexos más bien “externos” respecto de lo social.

Obviamente que estos patrones ideológicos reseñados repercuten en las formas y mecánicas de sus organizaciones, las que revisten –siempre comparativamente- características sui generis, variando, por cierto, en virtud de los respectivos particularismos ideológicos.

En lo grueso, los aspectos más resaltables en cuanto a originalidades organizativas se pueden puntualizar como sigue.

Primero, las relaciones entre sus integrantes están predominantemente basadas en lazos personales o, dicho a la inversa, no se sostienen –como suele ocurrir en las organizaciones “tradicionales”- fundamentalmente en relaciones regidas por lógicas institucionales y formales, sino más bien por lógicas que se corresponden mejor con el sentido de “comunidad”.

Segundo, vistos los grupos estrictamente como estructura orgánica, su formalidad como tal y su funcionamiento es relativamente feble y poco estable. Cuestión que, entre otras cosas, tiene que ver con su simplicidad “programática”.

Tercero, el rodaje orgánico tiende a contener conductas de secta y de clandestinaje o semiclandestinaje. Sin duda que esas conductas están motivadas por la definición anti-estatus y por el sentido otorgado al ejercicio de la violencia. Pero responden también a la autopercepción de “comunidad” excluida y al retraimiento social que se mencionó más arriba.

Cuarto, la renuencia al poder vertical se manifiesta en intentos por generar ordenamientos orgánicos en virtud de vínculos horizontales y desjerarquizados y por erigir y aceptar liderazgos a través de fórmulas “naturales”, que se avengan mejor a los rasgos de comunidad que de institución.

Comentario final

La violencia social moderna es un fenómeno sustantiva y multifacéticamente nuevo. Los grados de novedades que entraña son un óbice para su reconocimiento analítico y para el reconocimiento de su condición social de parte de la política. La visión que hasta ahora predomina en los círculos políticos –e incluso en algunos círculos intelectuales – tiende a la negación del “carácter social” que revisten las prácticas y grupos “violentistas”. La condición de violencia social continúa asignándosele sólo o preferentemente a las expresiones de violencia social tradicional.

Pero, precisamente, mientras se empleen los parámetros que fija esta última para los fines de identificar qué es violencia social, el fenómeno moderno de la violencia no será bien asimilado.

La clave para una mejor aproximación al objeto de estudio se halla en dirigir la atención hacia su inserción en las dinámicas y cambios modernos. Efectivamente, no cabe dentro de las categoría de violencia tradicional, simplemente porque lo que refleja socio-cultural y conductualmente responde, principalmente, a procesos y dinámicas de la modernidad.

Son esos procesos y dinámicas los que influyen en la emergencia de motivaciones, actores y prácticas que transforman las mecánicas y contenidos que reviste la violencia de raigambre social.

Antonio Cortés Terzi: sociólogo y Director del Centro de Estudios Avance.

martes, octubre 16, 2007

Super hoyo......

José Luís Pérez se convirtió en el flamante ganador del “concurso” de la Asociación de Automovilistas Unidos de Chile para descubrir el mayor “cráter” urbano producido por el deterioro de los pavimentos de nuestro país y que tanto daño producen a los vehículos motorizados, sean estos particulares, como autos y camiones, o de locomoción colectiva.

Pérez obtuvo por la fotografía del “evento”, a pesar de haber sido tapado apenas se supo de su participación en este concurso denuncia, un juego de cuatro neumáticos y una alineación gratuita de ellos. Esperamos que no haya que esperar al próximo concurso para que se arregle una infraestructura que está en estado catastrófico.

sábado, octubre 13, 2007

Reservas morales "bajo" ataque

Desde hace ya bastante tiempo la Familia, la Iglesia y las Fuerzas Armadas están sufriendo el embate de ciertas fuerzas, sean estas políticas y/o mafiosas, que aspiran a su destrucción. Vemos la agresión y o no la creemos o simplemente nos hacemos los lesos, básicamente por el desconcierto que nos produce la absoluta falta de reacciones o de informaciones.

Las causales de esta brutal agresión, que para nosotros es muy clara, están definidas por la necesidad de algunas “ideologías” de terminar con estos elementos de la sociedad que le brindan una reserva moral infranqueable, que se opone a sus afanes por la conquista del poder total.

La Familia, base de nuestra sociedad, potencia a sus miembros y les da valor para oponerse a los afanes totalitarios de algunos, por lo que hay que destruirla, desvalorizándola y promoviendo el divorcio.
Las iglesias son un freno insalvable para la prédica de la amoralidad y el excesivo vivir sensorialmente, además de un permanente defensor de la justicia, por lo que hay que desprestigiarla al máximo, neutralizando así su mensaje de imprescindible labor pastoral y social.

Las Fuerzas Armadas, como foco permanente de nuestra historia, elemento de defensa y promotores del amor patrio, deben ser aniquiladas, destruyendo de paso su capacidad de auto defensa.

Dios, Patria, Familia y Justicia, son los verdaderos sostenes de nuestro sistema de vida Cristiano occidental, razón más que suficiente para que nuestros enemigos se desvelen por provocar su destrucción o un desprestigio paralizante.
Hemos reducido a pocas líneas, y cada una con escasas palabras, el ataque permanente que están recibiendo nuestras sociedades, como una manera de alertar sobre los riesgos que deberemos enfrentar, haciendo conciencia clara de nuestro deber ineludible de salir en defensa de nuestros valores.

Ni la comodidad, ni la molicie, ni las entretenciones, ni el trabajo pueden ser excusas para el no cumplimiento del deber de proteger nuestros valores, nuestra forma de vida y nuestra Patria, asegurando, además, un porvenir para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

No te hagas el leso, pues la irresponsabilidad en estas materias es muy parecida a la cobardía, esa que seguramente después nos hará llorar como niños lo que no hemos sido capaces de defender con la dignidad de hombres y mujeres de nuestra tierra.

viernes, octubre 12, 2007

Fábula del sapito y el escorpión, por Juan Ignacio Oto

No cabe duda que el Gobierno de Michelle Bachelet es percibido por la mayoría de la gente como malo, a pesar de haber contado con recursos extraordinarios, provenientes de los altísimos precios del cobre, que hasta la fecha no han sido bien utilizados. Las razones para esta percepción pueden ser muchas. Por de pronto, la chambonada símbolo es la implementación súper defectuosa del Transantiago, que ha deteriorado la calidad de vida de las personas que utilizan transporte público, provocando además un efecto inverso del deseado, ya que cada vez más población utiliza vehículos particulares.
Sin embargo, creemos que hay situaciones más estructurales y de fondo que complican el panorama económico y social. Tal vez la más relevante es la tozudez en aplicar una política de “ayuda” social que no llega a quienes de verdad se desea beneficiar, produciéndose en cambio corrupciones de alto impacto mediático, como en Chiledeportes y los programas de empleo; ello, en lugar de tomar medidas que, como una rebaja del IVA, significan reactivar la economía y favorecer a las pymes, y con eso en forma automática a toda la población. También influyen en el sentimiento negativo de la gente una delincuencia, unida al narcotráfico y drogadicción, a la cuál no se le pone atajo; protestas crecientes, con fuertes desórdenes públicos, de sectores que buscan participar de la supuesta “bonanza del cobre”, y la constatación de que áreas tan sensibles como educación y salud no mejoran en forma sustancial, a pesar de que se les inyecta cuantiosos recursos. Todo esto da para pensar que la teoría del desalojo, planteada en un texto por el senador Allamand (RN), tiene bastante asidero.

No obstante, pensamos que hay buenas probabilidades de que la Concertación consiga un nuevo triunfo presidencial y continúe en el Gobierno por un próximo período. Los motivos para que ocurra esto emanan tanto de la Moneda como de la oposición de derecha. Por parte de la administración del Estado, si bien los errores cometidos hasta la fecha son nutridos, cabe esperar que en los dos próximos años, antes de la elección de primer mandatario, se perciban algunos efectos positivos de gastar o invertir parte de los cuantiosos recursos del cobre, que alcanzan a cerca de 30.000 millones de dólares; por mucho que en el sistema asistencialita se produzca derroche y corrupción, algo debiera llegar a los legítimos destinatarios. Por el lado de la oposición, sentimos que la tendencial debacle del Gobierno se ve compensada por lo que denominaríamos “la fábula del sapito y el escorpión”, que se da tanto a nivel de los partidos de la Alianza de derecha, como de su candidato a presidente más destacado, Sebastián Piñera.

Una versión libre de la citada fábula narra así. Estaba un escorpión al borde de un río, esperando para que algo o alguien lo cruzara al otro lado; en eso aparece un sapo que justamente va en ese sentido, por lo que el alacrán le pide que lo lleve en la espalda, a lo cual el anfibio se niega en primera instancia argumentando que lo puede matar clavándole el aguijón. Ante eso, el arácnido le contra argumenta : “Cómo se te ocurre, sapito lindo, si lo hiciera mientras vamos cruzando, yo también moriría porque no sé nadar”. Ante este razonamiento el anuro accede, pero cuando van en la mitad del caudal el escorpión le clava la lanceta. Agónico y sorprendido, el sapo le pregunta: ¿“Porqué lo hiciste? Moriremos los dos”. Y el alacrán le responde: “Perdóname sapito, pero está en mi naturaleza”.

La historia de nuestro país indica que está en la naturaleza de los partidos de derecha, cuando tienen posibilidades de acceder al poder, comenzar disputas y producir divisiones que los distancian del electorado. Los ejemplos son muchos y el más reciente es la absurda pelea entre los senadores Allamand y Longueira por la paternidad de un proyecto de ley referente al sueldo base.

En cuanto a Sebastián Piñera, sin duda es un gran candidato, y muy talentoso. Sin embargo, su trayectoria permite predecir que siempre tropezará con la misma piedra en lo que se refiere a compra y venta de acciones, lo que lo hace vulnerable a las críticas. Es un gran empresario, pero más que nada es un gran especulador, que no se resiste a “una buena pasada”. Originalmente, compró Lan en el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle, junto a la familia Cueto, en unas pocas decenas de millones de dólares, en una oferta “a medida”… Hoy la empresa vale más de 5.000 millones de dólares. Siendo ya inmensamente rico, no se aguantó y negoció directamente con los españoles que compraron Enersis/ Endesa (siendo senador), para obtener un par de millones de dólares más que el resto de los accionistas minoritarios. Ahora último, son conocidas las inoportunas compras –al margen de que sean legales o no– de acciones Lan y de Blanco y Negro (Colo-Colo).

En suma, por lo conocido hasta el momento, el “desalojo” de la Concertación debiere hacerse efectivo, pero bien podría ir mejorando el desempeño del Gobierno, en especial con el apoyo financiero de los excedentes del cobre. Por su parte, para tener posibilidades de llegar a la presidencia de Chile, tanto las entidades de derecha como su principal candidato deberían “curarse” de sus respectivos “síndromes del sapito y el escorpión”.

Juan Ignacio Oto, Director Revista Ercilla

jueves, octubre 11, 2007

Una visión de nuestra política


CIRCO POBRE Y MEDIOCRE
Nuestros políticos, de todos los sectores y colores, se quejan de las malas evaluaciones que hace la ciudadanía de quienes ejercen la actividad y de los Partidos, que le dan el sustento institucional a una “clase” tan especial.

Las remuneraciones de estos “servidores públicos”, generalmente fijadas por ellos mismos, son una de las causas del desprestigio que sufren, pues, el pueblo considera que ganan mucho para una escasa productividad.

La aparición de verdaderas “polillas” entre nuestros representantes, que han festinado y farandulizado la problemática nacional, sin duda es otro de los factores que influye en la despectiva mirada societaria al accionar de estos “funcionarios”

El excesivo afán de protagonismo, el permanente “chaqueteo”, la falta de consecuencia, los discursos engañosos, la falta de claridad, las permanentes denuncias de deshonestidad poco ayudan a mejorar la imagen de estos “burócratas”

Las declaraciones incendiarias, el permanente abandono de sus funciones, el abuso de los dineros públicos, la “abdicación” de sus labores fiscalizadoras, cuando no la justificación de la corrupción, aumentan la mala imagen proyectada.

La escasa preocupación por los problemas nacionales, la permanente promesa de corte electoralista, la facilidad con que olvidan sus ofertas, los espectáculos grotescos, reafirman la mala opinión que hay sobre ellos.

Las acciones de nuestra “clase dorada” les hacen aparecer no como estadistas, sino que les asemejan, de manera muy evidente, a los payasos de un circo pobre y mediocre, con la sola diferencia que el personal circense nos entretiene.

La imagen que tenemos de nuestros “gobernantes” no se debe a que exista antipatía a las Autoridades, son el resultado esperable de la escasa capacidad demostrada y de la absoluta falta de seriedad que evidencian.

Debemos advertir, que esta explicación, que cabe a la mayoría de los actores de la actividad, tiene excepciones, que, como advierte el axioma matemático, solamente confirman la regla.
Esta nota corresponde a la visión de Mario Montes, Director de Diario Reacción Chilena, www.reaccionchilena.blogspot.com

miércoles, octubre 10, 2007

Es la expansión fiscal el camino?, por Juan Andrés Fontaine, Economista.


Con la exposición del estado de las finanzas públicas y el envío al Congreso el proyecto de ley para el presupuesto fiscal del próximo año, el Ministro de Hacienda ha mostrado sus cartas. La visión que emana de ellas es que el Estado puede y debe hacer más por promover el desarrollo económico. Enhorabuena. Hasta ahora, la atribulada administración de la Presidenta Bachelet parecía más motivada por favorecer una etérea participación ciudadana o por la inquietante construcción de un Estado Protector que de impulsar el crecimiento económico. En verdad Chile necesita un nuevo impulso de genuino crecimiento. Pero, ¿es el gasto fiscal el vehículo apropiado para llevarnos al desarrollo?

Ha ejemplificado el ministro el camino que tenemos por delante, señalando que, si mantenemos el ritmo de crecimiento observado desde 1990, alcanzaremos el actual producto per cápita de un país como Portugal el 2020 y podremos considerarnos desarrollados. El ex presidente Lagos nos proponía alcanzar a España el 2010, ahora la meta es menos ambiciosa. Pero, más importante que ello es que nuestro crecimiento en los últimos diez años ha descendido a menos del 4% anual y que el incremento de la capacidad productiva se estima ahora en sólo 5% anual, ritmo a todas luces incompatible con la meta propuesta. Hay que apurar el tranco del desarrollo con un macizo programa para impulsar la inversión, la generación de empleos y la productividad.

La Exposición de la Hacienda Pública no se hace cargo de nuestra falta de dinamismo económico. Se felicita por la recuperación de la inversión observada este año, pero omite que la tasa que alcanzaremos –alrededor de 21% del PIB- es claramente insuficiente, a la luz de la experiencia de las economías que han logrado un despegue exitoso. Admite que la productividad ya no crece con vigor, pero cifra sus esfuerzos principalmente en la futura Estrategia Nacional de Innovación por la Competitividad. Aunque esa iniciativa parece tener aspectos valiosos, es a fin de cuentas, un arriesgado ejercicio de planificación central, en el que el Estado selecciona ocho sectores a ser favorecidos con subsidios a la innovación y el emprendimiento, e implica un cuantioso gasto público en investigación y desarrollo de dudosa efectividad. El camino alternativo, y probadamente eficaz, de abrir más espacio a la innovación empresarial, aboliendo trabas burocráticas y aliviando la carga tributaria, sigue siendo tercamente descartado, por razones políticas.

El presupuesto fiscal para el próximo año nuevamente deja pasar la oportunidad de destinar la fuerte mejoría de las finanzas públicas a impulsar la innovación y la productividad, rebajando impuestos perjudiciales y favoreciendo una profunda reforma del sector público. En cambio, contempla un masivo incremento del gasto público, ascendente a 13,5% en términos nominales, y estimado en 8,9% en términos reales, de acuerdo a la proyección oficial de inflación, que supera el 4%. Con ello, el gasto público habrá aumentado en la impresionante suma de US$ 10.000 millones (en moneda del 2007) durante los primeros tres años de la gestión Bachelet.

Más allá de tomar las debidas precauciones para asegurar el buen uso de los recursos, las implicancias macroeconómicas de semejante avalancha fiscal no pueden ser pasadas por alto.

Entre los más variados analistas ha sido bien recibido el hecho que el presupuesto contemple un incremento del gasto algo inferior al esperado y que se encuadre dentro de la regla fiscal. Pero, la verdad es que ello obedece principalmente a la sorprendente explosión de costos de Codelco, esto es, a gastos que en lugar de ser efectuados por el gobierno central son realizados por la minera estatal. El deterioro de su eficiencia es un hecho grave y que merece la máxima atención. La principal razón aducida contra la privatización de Codelco es su repercusión en las finanzas públicas. Pues bien, al precio del cobre estimado de largo plazo (de US$ 1,37 por libra), la contribución a los ingresos fiscales de la minera estatal es superada con creces por los impuestos recaudados de sus similares privadas.

El incremento previsto en el gasto público es particularmente inconveniente en presencia del fuerte brote inflacionario observado en los últimos meses. Sea que este proviene sólo de las alzas de ciertos productos alimenticios o que refleje también presiones salariales y mayores márgenes debido al agotamiento de la capacidad productiva ociosa, lo cierto es que hay que moderar la demanda agregada para impedir que la epidemia alcista se propague y apodere de las expectativas. Un impulso fiscal ahora es entonces contraindicado.

Que el presupuesto se atenga a la regla fiscal vigente, desde luego no lo hace inofensivo desde el punto de vista macroeconómico. Cuando un año atrás 20 economistas sugerimos pasar a una regla de presupuesto estructural equilibrado, planteamos que debía hacerse en forma gradual, atendiendo las circunstancias macroeconómicas y destinar los recursos correspondientes a impulsar la inversión y la productividad. Cuando en mayo pasado la Presidenta Bachelet anunció la rebaja del superávit estructural desde el 1% al 0,5% del PIB, el panorama inflacionario era otro. Efectuar ese cambio de golpe es hoy inconveniente. Descartar la rebaja de impuestos a la inversión es también inconveniente, porque el cuadro económico externo e interno puede volvérsele adverso.

La estrategia fiscal planteada por el Gobierno no es favorable al crecimiento de la economía. El impulso que el gasto público le infunde a la demanda habrá de ser controlado por el Banco Central elevando los intereses, a fin de conseguir que la inflación vuelva paulatinamente a situarse en torno al objetivo del 3% anual. El alza del costo del crédito perjudica la inversión, palanca fundamental del crecimiento del producto y del empleo. En las actuales circunstancias externas, el aumento del gasto público y los intereses exacerbarán la caída del dólar, con el consiguiente perjuicio para los exportadores, importante motor de nuestro desarrollo.
Los tiempos económicos se tornan complicados. A los nubarrones externos –posiblemente pasajeros- asociados a la crisis hipotecaria norteamericana, se agrega la fuerte arremetida de la inflación interna. En lugar de aprovechar la holgura fiscal para rebajar los impuestos que inhiben la inversión y la innovación, el Gobierno prefiere abrir nuevamente el grifo del gasto público. En un gobierno crecientemente impopular es posible que ello obedezca a razones políticas. Pero tras el rechazo de la opinión pública a la gestión gubernamental no está sólo el fiasco del Transantiago, sino muy probablemente también el temor a la inflación. Temor justificado, si la política fiscal no colabora.


Tomado de Diario La Segunda


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