viernes, octubre 19, 2007

El Violentismo es más que Vandalismo, por Antonio Cortés Terzi

El Violentismo es más que Vandalismo
por Antonio Cortés Terzi

El tema de la violencia en Chile se ha mantenido durante un relativo largo tiempo en la agenda comunicacional y en los debates públicos. Situación un tanto extraña para una sociedad aficionada al zapping político y político-comunicacional. Tal vez su sola e inusual permanencia en los mass media y en las discusiones públicas sea un potente indicador de la seriedad del problema.

La importancia política y mediática que se le ha asignado al tema ha producido un amplio marco de análisis, opiniones, polémicas, propuestas, etc., que, por cierto, configuran una buena señal. Pero, como es natural en cuadros discursivos de esa magnitud, la proliferación de diagnósticos y de tratamientos tienden a generar dispersión en el abordaje de las cuestiones esenciales que atañen al fenómeno, sesgos en la búsqueda de explicaciones y controversias con dosis de maniqueísmo, particularmente estimuladas por las competencias entre agrupamientos y actores políticos.

Aportar a esas discusiones es la pretensión obvia de este Informe. Por supuesto que es un aporte acotado. Pero, además, ordenado a partir de algunas miradas e hipótesis analíticas que se resumen enseguida:

- El “objeto de estudio” es la violencia en tanto fenómeno social, entendiendo por tal no sólo un fenómeno con efectos y causas sociales, sino, sobre todo, imbricado a otros fenómenos y procesos sociales que aquejan a la sociedad chilena.

- Si bien los hechos y “agentes” violentistas pueden y deben distinguirse y separarse, también deben observarse los vínculos objetivados que se crean entre ellos y que los llevan a coincidir en el fenómeno que interesa: violencia social.

- Se concibe aquí la violencia social –tal cual hoy se manifiesta habitual y preponderantemente- como un fenómeno propio o fuertemente condicionado por factores estructurales y socio-culturales intrínsecos a la modernidad. Es decir, según aquí se piensa, aun las expresiones de violencia social de apariencia más “pre-modernas” o tradicionales, están orgánicamente ligadas a cambios y/o situaciones que se corresponden a las dinámicas modernizadoras seguidas por el país.

En virtud de estas miradas e hipótesis es que este Informe se concentra en un intento por definir e identificar rasgos característicos de lo que podría denominarse “violencia social moderna”.

Violencia social tradicional

Antes de entrar en ese punto cabe dar cuenta, aunque sea de manera somera, de lo que puede entenderse como “violencia social tradicional”, es decir, del tipo de violencia social que, en muchos momentos de la vida nacional, han acompañado movimientos y conflictos sociales y que hoy, sin haberse extinguido, tiende a ser suplida o subsumida por la violencia social moderna.

Las prácticas de esa forma de violencia social son de larga data, por lo mismo, no es difícil encontrar rasgos esenciales que la tipifican y que la diferencian de las formas modernas. A continuación se puntualizan algunos de los rasgos más significativos e identificatorios de violencia social tradicional.

1. Un primer rasgo -y probablemente el más decidor- se encuentra en el hecho de que la violencia social tradicional tiene, en la gran mayoría de las veces, adscripciones y articulaciones claras a proyectos y a estrategias y a organizaciones reivindicativas y/o políticas. Por supuesto que, dependiendo de variables, como motivación, masividad, sectorización, frecuencia, intensidad, etc., de las manifestaciones de violencia social, cambian los grados de tales adscripciones y articulaciones. Pero siempre –salvo muy excepcionalmente- existen nexos orgánicos entre esas manifestaciones y algún contenido político estable e identificable (cultura política y fuerza política).

2. La violencia social tradicional se caracteriza por manifestaciones que en sí y en lo genérico tienen un “programa” que cumplir. Es decir, si bien obedece o puede obedecer a objetivos políticos gruesos, más o menos permanentes y diseñados por estrategias estrictamente políticas, también responden a propósitos parciales y temporales que emanan tanto del cálculo político (o táctica) que encierra una estrategia política como de las convocatorias que la originan, convocatorias que siempre o casi siempre son de un preciso carácter reivindicativo. Ambos propósitos coinciden en el acotamiento en cuanto a tiempos, intensidad y fines de las prácticas de violencia social.

3. El componente político (y político-corporativo) que está en el trasfondo de la violencia social tradicional opera en un doble sentido: en primer lugar, como un factor de “racionalización” de sus manifestaciones (dentro por cierto del contexto de imponderables que imponen situaciones de esa naturaleza), esto es, tiende a instalarlas en lógicas de costos/beneficios políticos. Y, en segundo lugar, opera también como un factor que le otorga cierta previsibilidad a la ocurrencia, magnitud, alcances, etc., de esas manifestaciones.

4. La imbricación orgánica entre violencia social tradicional y las lógicas políticas y reivindicativas, implica que sus prácticas tienen, por norma general, liderazgos individuales y grupales que provienen de los mundos políticos y gremiales y que, por lo mismo, ejercen sus funciones liderales con los códigos que predominan en esos universos. Sin duda que ese tipo de ejercicio lideral es determinante para los efectos de prácticas de violencia social relativamente “racionales” y “disciplinadas” en cuanto a formas y fines.

5. Dado lo anterior, puede considerarse el uso de la violencia social tradicional como un recurso inmerso en una concepción negociadora de la política y de la lucha social, por ende, proclive a su autocontrol y a la consecución de posiciones que colaboren a la negociación.

6. Desde el punto de vista de la composición social, tradicionalmente la violencia social ha sido practicada, preferentemente, por grupos identificables en categorías y, normalmente, organizados en asociaciones gremiales: trabajadores, estudiantes, pequeños productores o comerciantes, pobladores, etc. Y las motivaciones tras tales prácticas de violencia social provienen, fundamentalmente, de situaciones y demandas propias de la categoría social que se trate. Ambas cosas influyen de gran manera en determinadas formas de expresión más o menos estables de violencia social. En términos gruesos, son expresiones socialmente focalizadas, de baja intensidad de violencia, con escasas repercusiones en el “orden público” general, etc.

7. Por último, hay otros tres rasgos de la violencia social tradicional importantes de destacar para el sentido de este análisis:

- aun cuando el uso de ciertos grados de violencia sea una decisión calculada, el escalamiento de esos grados –las veces que así sucede- normalmente no resultan de una voluntad premeditada, sino del desarrollo espontáneo de las circunstancias;

- salvo muy excepcionalmente, los protagonistas de un episodio de violencia social -según las características aquí descritas- no buscan ni su expansión social ni su intensificación; y

- incluso cuando el uso de la violencia resulta de decisiones preestablecidas, lo normal es que esas decisiones no estén acompañadas ni de criterios ni de medidas de corte paramilitar.

Violencia social moderna

La ”violencia social moderna” tiene un primer rasgo distintivo, a saber, que sus prácticas son o pueden ser compartidas por motivaciones, grupos y protagonistas muy dispares, sin nexos estables entre sí, sin coincidencias en fines inmediatos y, sin embargo, unidos, aunque sea laxamente, por una discursividad genéricamente anti-estatus y anti-política, y por un mismo o similar sentido de la violencia y su uso.

Un segundo aspecto que se destaca jerárquicamente es el distanciamiento de esas visiones sobre la violencia y sus manifestaciones respecto de las lógicas estrictamente políticas y reivindicativas. Por cierto que existen ligazones entre las prácticas de esa violencia y algunas movilizaciones por demandas políticas y corporativas, pero el criterio que opera en esas prácticas no es el de la negociación o el de la ocupación de posiciones de poder. El “programa”, a veces explicitado, otras veces subyacente en el empleo de tal tipo de violencia es la violencia social en sí, puesto que a través de ella se concretiza el radicalismo anti-estatus.

La radicalidad anti-estatus y el valor “programático” que se le asigna a la violencia en sí conlleva a:

i) una voluntad predispuesta –al menos en el plano de las ideas- a escalar en el uso de la violencia hasta los más altos niveles posibles con independencia del contexto específico en que se da el cuadro violento;

ii) concebir el ámbito o el objeto susceptible de recibir violencia social de manera casi ilimitada, dado que el estatus se encontraría representado y reflejado en un arco que va desde las macroinstituciones hasta las instancias u objetos más menudos que componen la existencia social establecida.

Por otra parte, la violencia social moderna se encuentra escasamente articulada a estructuras sociales y a nomenclaturas orgánicas sólidas y permanentes. Y en sí misma no está amparada por organizaciones y redes de envergadura. Habitualmente se la encuentra anclada en sectores marginales, preferentemente juveniles, y en menor medida, en sectores estudiantiles. A su vez ideológica y orgánicamente, se la encuentra representada (o liderada) en grupos disímiles: de adscripción “anarquista”, “tribus urbanas”, ultraizquierda, “barras bravas”, etc.

Ahora bien, es cierto que esos son, por excelencia y en general, sus espacios sociales y cuerpos organizados. Sin embargo, habría que prestar atención a características que peculiarizan ambos momentos:

a) La marginalidad que subyace en estos fenómenos posee elementos que tienden a diferenciarlas de la marginalidad tradicional. Dicho de manera breve y casi esquemática: la marginalidad tradicional está caracterizada, antes que todo, por profundas carencias económicas o materiales y socio-culturales y, luego, por niveles extremos de exclusión de lo sistémico y virtualmente de todas las partes que comprende lo sistémico. La marginalidad que está en las fuentes de la violencia social moderna sin duda que guarda relación con ese tipo tradicional de marginalidad, pero encierra también rasgos que la diferencian. En primer lugar, no necesariamente es una marginalidad que implique carencias extremas, sino una marginalidad que –pese a esa condición- tiene ciertos grados de accesos al “mercado moderno”, particularmente en la esfera del consumo. Y en segundo lugar, en muchos casos, es una marginalidad con niveles de inserción en lo sistémico, especialmente a través del sistema educativo.

Podría decirse, en suma, que en la “violencia social moderna” hay un sustrato de marginalidad que- sin dejar de serla- se da dentro de estructuras sistémicas, como por ejemplo el mercado moderno y el aparato educacional.

Estos cambios en los tipos de marginalidad son de suma importancia para los efectos de lo aquí analizado, porque, en gran medida, son determinantes en la configuración de nuevas formas de violencia social.

b) Comparativamente, también son bastante peculiares las discursividades y formas orgánicas que se dan los grupos proclives a practicar violencia social moderna. Ya se señaló que, en el campo de la discursividad, las ideas-fuerzas centrales son las del anti-estatus y anti-política y las de vindicación de la violencia en la que se imbrica un concepto de ella como medio y fin. Pero de ahí en más, es difícil descubrir otras ideas-fuerzas que pudieran converger en algo así como una ideología común. Claro está que esas carencias discursivas tienen un primer origen en el confeso desinterés “político-programático” que se halla en buena parte de esos grupos. Una segunda explicación pudiera encontrarse en las siguientes hipótesis.

En primer lugar, la violencia social moderna y los grupos que la postulan y ejercen responden a fenómenos nuevos, muchos de los cuales están inmersos en procesos propios de la modernidad y de la globalización y cuyos efectos culturales y valórico-conductuales se encuentran en pleno desarrollo y, por ende, sin decantamientos suficientes como para configurar matrices ideológicas y discursivas sistematizadas y centrípetas.

Y, en segundo lugar, el surgimiento de estos grupos es -las más de las veces-, espontáneo y sin interlocuciones entre sí. De ahí que cada uno de ellos encuentre sus referencias ideológicas iniciales en los contextos ideológicos que predominan en las realidades particulares en que nacen y que resultan idóneos para una discursividad anti-estatus y pro-violencia. En tal sentido, en cuanto a influencias ideológicas y simbólicas la gama de posibilidades es extensa: anarquismo, izquierdismo en lenguaje marxista, discursos antiglobalización, ecologismo radical, indigenismo, etc.

A todo esto habría que agregar, por otra parte, que la edificación ideológica “autónoma” de estos grupos también recibe el peso de elementos culturales promovidos por “atmósferas ideológicas” intrínsecas a lo culturalmente moderno y que reflejan el binomio reconstrucción/deconstrucción cultural.

Así, por ejemplo, gravita en los pensamientos de estos grupos el desprestigio y el criticismo hacia la política, la desconfianza hacia las estructuras de poder o autoridad, la reticencia a los mandos o poderes verticales, el escepticismo frente a ideologías omnicomprensivas, etc. Y, tal vez, uno de los elementos de esta naturaleza que resulta más curioso, por la influencia que tiene en esos grupos, es el retraimiento social. Aunque parezca contradictorio muchos de estos grupos reproducen, de facto, el retraimiento social al que tienden los individuos en sociedades modernas. En efecto, muchos de ellos se comportan como grupos socialmente retraídos, encerrados en sí mismos, sin gran interés en articularse socialmente y con miradas y nexos más bien “externos” respecto de lo social.

Obviamente que estos patrones ideológicos reseñados repercuten en las formas y mecánicas de sus organizaciones, las que revisten –siempre comparativamente- características sui generis, variando, por cierto, en virtud de los respectivos particularismos ideológicos.

En lo grueso, los aspectos más resaltables en cuanto a originalidades organizativas se pueden puntualizar como sigue.

Primero, las relaciones entre sus integrantes están predominantemente basadas en lazos personales o, dicho a la inversa, no se sostienen –como suele ocurrir en las organizaciones “tradicionales”- fundamentalmente en relaciones regidas por lógicas institucionales y formales, sino más bien por lógicas que se corresponden mejor con el sentido de “comunidad”.

Segundo, vistos los grupos estrictamente como estructura orgánica, su formalidad como tal y su funcionamiento es relativamente feble y poco estable. Cuestión que, entre otras cosas, tiene que ver con su simplicidad “programática”.

Tercero, el rodaje orgánico tiende a contener conductas de secta y de clandestinaje o semiclandestinaje. Sin duda que esas conductas están motivadas por la definición anti-estatus y por el sentido otorgado al ejercicio de la violencia. Pero responden también a la autopercepción de “comunidad” excluida y al retraimiento social que se mencionó más arriba.

Cuarto, la renuencia al poder vertical se manifiesta en intentos por generar ordenamientos orgánicos en virtud de vínculos horizontales y desjerarquizados y por erigir y aceptar liderazgos a través de fórmulas “naturales”, que se avengan mejor a los rasgos de comunidad que de institución.

Comentario final

La violencia social moderna es un fenómeno sustantiva y multifacéticamente nuevo. Los grados de novedades que entraña son un óbice para su reconocimiento analítico y para el reconocimiento de su condición social de parte de la política. La visión que hasta ahora predomina en los círculos políticos –e incluso en algunos círculos intelectuales – tiende a la negación del “carácter social” que revisten las prácticas y grupos “violentistas”. La condición de violencia social continúa asignándosele sólo o preferentemente a las expresiones de violencia social tradicional.

Pero, precisamente, mientras se empleen los parámetros que fija esta última para los fines de identificar qué es violencia social, el fenómeno moderno de la violencia no será bien asimilado.

La clave para una mejor aproximación al objeto de estudio se halla en dirigir la atención hacia su inserción en las dinámicas y cambios modernos. Efectivamente, no cabe dentro de las categoría de violencia tradicional, simplemente porque lo que refleja socio-cultural y conductualmente responde, principalmente, a procesos y dinámicas de la modernidad.

Son esos procesos y dinámicas los que influyen en la emergencia de motivaciones, actores y prácticas que transforman las mecánicas y contenidos que reviste la violencia de raigambre social.

Antonio Cortés Terzi: sociólogo y Director del Centro de Estudios Avance.

martes, octubre 16, 2007

Super hoyo......

José Luís Pérez se convirtió en el flamante ganador del “concurso” de la Asociación de Automovilistas Unidos de Chile para descubrir el mayor “cráter” urbano producido por el deterioro de los pavimentos de nuestro país y que tanto daño producen a los vehículos motorizados, sean estos particulares, como autos y camiones, o de locomoción colectiva.

Pérez obtuvo por la fotografía del “evento”, a pesar de haber sido tapado apenas se supo de su participación en este concurso denuncia, un juego de cuatro neumáticos y una alineación gratuita de ellos. Esperamos que no haya que esperar al próximo concurso para que se arregle una infraestructura que está en estado catastrófico.

sábado, octubre 13, 2007

Reservas morales "bajo" ataque

Desde hace ya bastante tiempo la Familia, la Iglesia y las Fuerzas Armadas están sufriendo el embate de ciertas fuerzas, sean estas políticas y/o mafiosas, que aspiran a su destrucción. Vemos la agresión y o no la creemos o simplemente nos hacemos los lesos, básicamente por el desconcierto que nos produce la absoluta falta de reacciones o de informaciones.

Las causales de esta brutal agresión, que para nosotros es muy clara, están definidas por la necesidad de algunas “ideologías” de terminar con estos elementos de la sociedad que le brindan una reserva moral infranqueable, que se opone a sus afanes por la conquista del poder total.

La Familia, base de nuestra sociedad, potencia a sus miembros y les da valor para oponerse a los afanes totalitarios de algunos, por lo que hay que destruirla, desvalorizándola y promoviendo el divorcio.
Las iglesias son un freno insalvable para la prédica de la amoralidad y el excesivo vivir sensorialmente, además de un permanente defensor de la justicia, por lo que hay que desprestigiarla al máximo, neutralizando así su mensaje de imprescindible labor pastoral y social.

Las Fuerzas Armadas, como foco permanente de nuestra historia, elemento de defensa y promotores del amor patrio, deben ser aniquiladas, destruyendo de paso su capacidad de auto defensa.

Dios, Patria, Familia y Justicia, son los verdaderos sostenes de nuestro sistema de vida Cristiano occidental, razón más que suficiente para que nuestros enemigos se desvelen por provocar su destrucción o un desprestigio paralizante.
Hemos reducido a pocas líneas, y cada una con escasas palabras, el ataque permanente que están recibiendo nuestras sociedades, como una manera de alertar sobre los riesgos que deberemos enfrentar, haciendo conciencia clara de nuestro deber ineludible de salir en defensa de nuestros valores.

Ni la comodidad, ni la molicie, ni las entretenciones, ni el trabajo pueden ser excusas para el no cumplimiento del deber de proteger nuestros valores, nuestra forma de vida y nuestra Patria, asegurando, además, un porvenir para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

No te hagas el leso, pues la irresponsabilidad en estas materias es muy parecida a la cobardía, esa que seguramente después nos hará llorar como niños lo que no hemos sido capaces de defender con la dignidad de hombres y mujeres de nuestra tierra.

viernes, octubre 12, 2007

Fábula del sapito y el escorpión, por Juan Ignacio Oto

No cabe duda que el Gobierno de Michelle Bachelet es percibido por la mayoría de la gente como malo, a pesar de haber contado con recursos extraordinarios, provenientes de los altísimos precios del cobre, que hasta la fecha no han sido bien utilizados. Las razones para esta percepción pueden ser muchas. Por de pronto, la chambonada símbolo es la implementación súper defectuosa del Transantiago, que ha deteriorado la calidad de vida de las personas que utilizan transporte público, provocando además un efecto inverso del deseado, ya que cada vez más población utiliza vehículos particulares.
Sin embargo, creemos que hay situaciones más estructurales y de fondo que complican el panorama económico y social. Tal vez la más relevante es la tozudez en aplicar una política de “ayuda” social que no llega a quienes de verdad se desea beneficiar, produciéndose en cambio corrupciones de alto impacto mediático, como en Chiledeportes y los programas de empleo; ello, en lugar de tomar medidas que, como una rebaja del IVA, significan reactivar la economía y favorecer a las pymes, y con eso en forma automática a toda la población. También influyen en el sentimiento negativo de la gente una delincuencia, unida al narcotráfico y drogadicción, a la cuál no se le pone atajo; protestas crecientes, con fuertes desórdenes públicos, de sectores que buscan participar de la supuesta “bonanza del cobre”, y la constatación de que áreas tan sensibles como educación y salud no mejoran en forma sustancial, a pesar de que se les inyecta cuantiosos recursos. Todo esto da para pensar que la teoría del desalojo, planteada en un texto por el senador Allamand (RN), tiene bastante asidero.

No obstante, pensamos que hay buenas probabilidades de que la Concertación consiga un nuevo triunfo presidencial y continúe en el Gobierno por un próximo período. Los motivos para que ocurra esto emanan tanto de la Moneda como de la oposición de derecha. Por parte de la administración del Estado, si bien los errores cometidos hasta la fecha son nutridos, cabe esperar que en los dos próximos años, antes de la elección de primer mandatario, se perciban algunos efectos positivos de gastar o invertir parte de los cuantiosos recursos del cobre, que alcanzan a cerca de 30.000 millones de dólares; por mucho que en el sistema asistencialita se produzca derroche y corrupción, algo debiera llegar a los legítimos destinatarios. Por el lado de la oposición, sentimos que la tendencial debacle del Gobierno se ve compensada por lo que denominaríamos “la fábula del sapito y el escorpión”, que se da tanto a nivel de los partidos de la Alianza de derecha, como de su candidato a presidente más destacado, Sebastián Piñera.

Una versión libre de la citada fábula narra así. Estaba un escorpión al borde de un río, esperando para que algo o alguien lo cruzara al otro lado; en eso aparece un sapo que justamente va en ese sentido, por lo que el alacrán le pide que lo lleve en la espalda, a lo cual el anfibio se niega en primera instancia argumentando que lo puede matar clavándole el aguijón. Ante eso, el arácnido le contra argumenta : “Cómo se te ocurre, sapito lindo, si lo hiciera mientras vamos cruzando, yo también moriría porque no sé nadar”. Ante este razonamiento el anuro accede, pero cuando van en la mitad del caudal el escorpión le clava la lanceta. Agónico y sorprendido, el sapo le pregunta: ¿“Porqué lo hiciste? Moriremos los dos”. Y el alacrán le responde: “Perdóname sapito, pero está en mi naturaleza”.

La historia de nuestro país indica que está en la naturaleza de los partidos de derecha, cuando tienen posibilidades de acceder al poder, comenzar disputas y producir divisiones que los distancian del electorado. Los ejemplos son muchos y el más reciente es la absurda pelea entre los senadores Allamand y Longueira por la paternidad de un proyecto de ley referente al sueldo base.

En cuanto a Sebastián Piñera, sin duda es un gran candidato, y muy talentoso. Sin embargo, su trayectoria permite predecir que siempre tropezará con la misma piedra en lo que se refiere a compra y venta de acciones, lo que lo hace vulnerable a las críticas. Es un gran empresario, pero más que nada es un gran especulador, que no se resiste a “una buena pasada”. Originalmente, compró Lan en el Gobierno de Frei Ruiz-Tagle, junto a la familia Cueto, en unas pocas decenas de millones de dólares, en una oferta “a medida”… Hoy la empresa vale más de 5.000 millones de dólares. Siendo ya inmensamente rico, no se aguantó y negoció directamente con los españoles que compraron Enersis/ Endesa (siendo senador), para obtener un par de millones de dólares más que el resto de los accionistas minoritarios. Ahora último, son conocidas las inoportunas compras –al margen de que sean legales o no– de acciones Lan y de Blanco y Negro (Colo-Colo).

En suma, por lo conocido hasta el momento, el “desalojo” de la Concertación debiere hacerse efectivo, pero bien podría ir mejorando el desempeño del Gobierno, en especial con el apoyo financiero de los excedentes del cobre. Por su parte, para tener posibilidades de llegar a la presidencia de Chile, tanto las entidades de derecha como su principal candidato deberían “curarse” de sus respectivos “síndromes del sapito y el escorpión”.

Juan Ignacio Oto, Director Revista Ercilla

jueves, octubre 11, 2007

Una visión de nuestra política


CIRCO POBRE Y MEDIOCRE
Nuestros políticos, de todos los sectores y colores, se quejan de las malas evaluaciones que hace la ciudadanía de quienes ejercen la actividad y de los Partidos, que le dan el sustento institucional a una “clase” tan especial.

Las remuneraciones de estos “servidores públicos”, generalmente fijadas por ellos mismos, son una de las causas del desprestigio que sufren, pues, el pueblo considera que ganan mucho para una escasa productividad.

La aparición de verdaderas “polillas” entre nuestros representantes, que han festinado y farandulizado la problemática nacional, sin duda es otro de los factores que influye en la despectiva mirada societaria al accionar de estos “funcionarios”

El excesivo afán de protagonismo, el permanente “chaqueteo”, la falta de consecuencia, los discursos engañosos, la falta de claridad, las permanentes denuncias de deshonestidad poco ayudan a mejorar la imagen de estos “burócratas”

Las declaraciones incendiarias, el permanente abandono de sus funciones, el abuso de los dineros públicos, la “abdicación” de sus labores fiscalizadoras, cuando no la justificación de la corrupción, aumentan la mala imagen proyectada.

La escasa preocupación por los problemas nacionales, la permanente promesa de corte electoralista, la facilidad con que olvidan sus ofertas, los espectáculos grotescos, reafirman la mala opinión que hay sobre ellos.

Las acciones de nuestra “clase dorada” les hacen aparecer no como estadistas, sino que les asemejan, de manera muy evidente, a los payasos de un circo pobre y mediocre, con la sola diferencia que el personal circense nos entretiene.

La imagen que tenemos de nuestros “gobernantes” no se debe a que exista antipatía a las Autoridades, son el resultado esperable de la escasa capacidad demostrada y de la absoluta falta de seriedad que evidencian.

Debemos advertir, que esta explicación, que cabe a la mayoría de los actores de la actividad, tiene excepciones, que, como advierte el axioma matemático, solamente confirman la regla.
Esta nota corresponde a la visión de Mario Montes, Director de Diario Reacción Chilena, www.reaccionchilena.blogspot.com

miércoles, octubre 10, 2007

Es la expansión fiscal el camino?, por Juan Andrés Fontaine, Economista.


Con la exposición del estado de las finanzas públicas y el envío al Congreso el proyecto de ley para el presupuesto fiscal del próximo año, el Ministro de Hacienda ha mostrado sus cartas. La visión que emana de ellas es que el Estado puede y debe hacer más por promover el desarrollo económico. Enhorabuena. Hasta ahora, la atribulada administración de la Presidenta Bachelet parecía más motivada por favorecer una etérea participación ciudadana o por la inquietante construcción de un Estado Protector que de impulsar el crecimiento económico. En verdad Chile necesita un nuevo impulso de genuino crecimiento. Pero, ¿es el gasto fiscal el vehículo apropiado para llevarnos al desarrollo?

Ha ejemplificado el ministro el camino que tenemos por delante, señalando que, si mantenemos el ritmo de crecimiento observado desde 1990, alcanzaremos el actual producto per cápita de un país como Portugal el 2020 y podremos considerarnos desarrollados. El ex presidente Lagos nos proponía alcanzar a España el 2010, ahora la meta es menos ambiciosa. Pero, más importante que ello es que nuestro crecimiento en los últimos diez años ha descendido a menos del 4% anual y que el incremento de la capacidad productiva se estima ahora en sólo 5% anual, ritmo a todas luces incompatible con la meta propuesta. Hay que apurar el tranco del desarrollo con un macizo programa para impulsar la inversión, la generación de empleos y la productividad.

La Exposición de la Hacienda Pública no se hace cargo de nuestra falta de dinamismo económico. Se felicita por la recuperación de la inversión observada este año, pero omite que la tasa que alcanzaremos –alrededor de 21% del PIB- es claramente insuficiente, a la luz de la experiencia de las economías que han logrado un despegue exitoso. Admite que la productividad ya no crece con vigor, pero cifra sus esfuerzos principalmente en la futura Estrategia Nacional de Innovación por la Competitividad. Aunque esa iniciativa parece tener aspectos valiosos, es a fin de cuentas, un arriesgado ejercicio de planificación central, en el que el Estado selecciona ocho sectores a ser favorecidos con subsidios a la innovación y el emprendimiento, e implica un cuantioso gasto público en investigación y desarrollo de dudosa efectividad. El camino alternativo, y probadamente eficaz, de abrir más espacio a la innovación empresarial, aboliendo trabas burocráticas y aliviando la carga tributaria, sigue siendo tercamente descartado, por razones políticas.

El presupuesto fiscal para el próximo año nuevamente deja pasar la oportunidad de destinar la fuerte mejoría de las finanzas públicas a impulsar la innovación y la productividad, rebajando impuestos perjudiciales y favoreciendo una profunda reforma del sector público. En cambio, contempla un masivo incremento del gasto público, ascendente a 13,5% en términos nominales, y estimado en 8,9% en términos reales, de acuerdo a la proyección oficial de inflación, que supera el 4%. Con ello, el gasto público habrá aumentado en la impresionante suma de US$ 10.000 millones (en moneda del 2007) durante los primeros tres años de la gestión Bachelet.

Más allá de tomar las debidas precauciones para asegurar el buen uso de los recursos, las implicancias macroeconómicas de semejante avalancha fiscal no pueden ser pasadas por alto.

Entre los más variados analistas ha sido bien recibido el hecho que el presupuesto contemple un incremento del gasto algo inferior al esperado y que se encuadre dentro de la regla fiscal. Pero, la verdad es que ello obedece principalmente a la sorprendente explosión de costos de Codelco, esto es, a gastos que en lugar de ser efectuados por el gobierno central son realizados por la minera estatal. El deterioro de su eficiencia es un hecho grave y que merece la máxima atención. La principal razón aducida contra la privatización de Codelco es su repercusión en las finanzas públicas. Pues bien, al precio del cobre estimado de largo plazo (de US$ 1,37 por libra), la contribución a los ingresos fiscales de la minera estatal es superada con creces por los impuestos recaudados de sus similares privadas.

El incremento previsto en el gasto público es particularmente inconveniente en presencia del fuerte brote inflacionario observado en los últimos meses. Sea que este proviene sólo de las alzas de ciertos productos alimenticios o que refleje también presiones salariales y mayores márgenes debido al agotamiento de la capacidad productiva ociosa, lo cierto es que hay que moderar la demanda agregada para impedir que la epidemia alcista se propague y apodere de las expectativas. Un impulso fiscal ahora es entonces contraindicado.

Que el presupuesto se atenga a la regla fiscal vigente, desde luego no lo hace inofensivo desde el punto de vista macroeconómico. Cuando un año atrás 20 economistas sugerimos pasar a una regla de presupuesto estructural equilibrado, planteamos que debía hacerse en forma gradual, atendiendo las circunstancias macroeconómicas y destinar los recursos correspondientes a impulsar la inversión y la productividad. Cuando en mayo pasado la Presidenta Bachelet anunció la rebaja del superávit estructural desde el 1% al 0,5% del PIB, el panorama inflacionario era otro. Efectuar ese cambio de golpe es hoy inconveniente. Descartar la rebaja de impuestos a la inversión es también inconveniente, porque el cuadro económico externo e interno puede volvérsele adverso.

La estrategia fiscal planteada por el Gobierno no es favorable al crecimiento de la economía. El impulso que el gasto público le infunde a la demanda habrá de ser controlado por el Banco Central elevando los intereses, a fin de conseguir que la inflación vuelva paulatinamente a situarse en torno al objetivo del 3% anual. El alza del costo del crédito perjudica la inversión, palanca fundamental del crecimiento del producto y del empleo. En las actuales circunstancias externas, el aumento del gasto público y los intereses exacerbarán la caída del dólar, con el consiguiente perjuicio para los exportadores, importante motor de nuestro desarrollo.
Los tiempos económicos se tornan complicados. A los nubarrones externos –posiblemente pasajeros- asociados a la crisis hipotecaria norteamericana, se agrega la fuerte arremetida de la inflación interna. En lugar de aprovechar la holgura fiscal para rebajar los impuestos que inhiben la inversión y la innovación, el Gobierno prefiere abrir nuevamente el grifo del gasto público. En un gobierno crecientemente impopular es posible que ello obedezca a razones políticas. Pero tras el rechazo de la opinión pública a la gestión gubernamental no está sólo el fiasco del Transantiago, sino muy probablemente también el temor a la inflación. Temor justificado, si la política fiscal no colabora.


Tomado de Diario La Segunda


martes, octubre 09, 2007

Gonzalo Vial nos enseña a pensar....


Sorprendente conducta de un magistrado, por Gonzalo Vial

En la saga de los procesos contra el general Pinochet y su familia, las actuaciones del magistrado que lleva el juicio criminal Riggs, la semana pasada, exceden los límites conocidos de la rareza, y originan conclusiones lamentables.

1. Los hechos indiscutidos son los siguientes:

a) Que EL CUATRO DE OCTUBRE el juez dicho ordenó detener a veintitrés personas, incluidos trece militares y cuatro mujeres, una de ellas viuda, conocidamente hipertensa y de 84 años de edad. La detención debía ser cumplida de inmediato, sin demora, y así se hizo el mismo día, desplegando Investigaciones al efecto un numeroso parque de vehículos policiales y UN CENTENAR (El Mercurio, 5 de octubre) de agentes.

b) Que los civiles varones fueron capturados A PUNTA DE PISTOLA, y obligados a subir a los automóviles policiales (El Mercurio, 8 de octubre). La señora de 84 años sufrió una descompensación al ser aprehendida en su casa.

c) Que las mujeres detenidas, salvo una que tenía rango militar, pararon en el Centro Penitenciario Femenino, en celdas individuales sin ventana, con piso de cemento y por mobiliario una cama y un velador. Los civiles varones, en el Penal Santiago Nº 1 de Gendarmería, los tres juntos en una habitación con literas y un velador. No se permitió los viesen familiares que concurrieron allí, porque no era (se les dijo) día de visita. Pero un diputado pudo sí acceder a ellos (La Tercera, 6 de octubre); ignoro en virtud de qué ley o reglamento él sí y los parientes no. La señora de 84 años quedó internada en el Hospital Militar, sedada y medicada, gracias a que los facultativos del establecimiento se opusieron con firmeza a que fuera asimismo conducida al Centro Penitenciario Femenino.

d) Que la suerte de los oficiales procesados fue muy distinta. Citados por intermedio del Ejército a dependencias de éste, y se les notificó allí su detención. Esta se materializó en el Comando de Telecomunicaciones de Peñalolén, bajo condiciones de relativa comodidad.

e) QUE AL DIA SIGUIENTE DE LA APARATOSA DETENCION, CINCO DE OCTUBRE, el mismo juez, de oficio, sin que nadie se lo pidiera, decretó la libertad bajo una modesta fianza de todos los detenidos, salvo uno que no había sido encontrado por la policía.

f) QUE AL DIA SUBSIGUIENTE, 6 DE OCTUBRE, la Corte de Apelaciones de Santiago confirmó las libertades bajo fianza, rebajando ésta a un monto nominal. MAS AUN, la extendió DE OFICIO al único procesado no encontrado hasta ese momento por la policía, debido a lo cual ni había pedido la libertad, ni el juez se la había dado motu proprio como a los otros.

2. La primera conclusión de los hechos que anteceden es que el juez instructor quiso detener a los civiles procesados, y mantenerlos presos, en las más duras condiciones posibles, incluso a la señora hipertensa de 84 años, todo el tiempo que demorase la Corte en confirmar las libertades QUE EL SABIA QUE LES ERAN DEBIDAS.

Tanto lo sabía, que él mismo las ordenó SIN QUE NADIE SE LO PIDIERA.

Si lo hubiera hecho en la misma resolución de procesamiento, la Corte hubiera podido confirmar las libertades esa misma tarde, y no hubiesen pasado los detenidos SIN MOTIVO ALGUNO dos noches de cárcel.
Y que podía hacerlo en esa resolución, antes ser materialmente detenidos los afectados, se confirma por el hecho de haberlo dispuesto la Corte, también de oficio y sin petición de nadie, respecto al único procesado no habido por la policía.

Entenderá el lector la sensación de espanto, de entrever algo oscuro y amenazante en el fondo de un alma, que me causa oír al juez que ha incurrido en este transparente acto de inhumanidad, decir «Yo entiendo el dolor que ellas han padecido... de alguna manera (también lo) tengo» (El Mercurio, 7 de octubre). «No es posible que se entienda que yo dicto una resolución nada más que por perseguir o por meter a la cárcel a una señora de 84 años, que es dignísima» (La Segunda. 5 de octubre). «Tengo hambre de que todos los sectores de la sociedad vean en mí un juez y no un persecutor» (La Tercera, 6 de octubre). Mejor callar.

3. Tampoco resisten análisis las explicaciones que ha dado el juez instructor por su conducta. En efecto:

3.1. Dice que, adquirida por él la convicción de que se ha cometido un delito, y de sus responsables, sería «simplemente... mi deber... hacer precisamente lo que he hecho» (El Mercurio, 6 de octubre). Pero esto, que es exacto, se refiere al procesamiento, no a la libertad bajo fianza.

3.2. Confirmando lo anterior, al otorgar él mismo al día siguiente las libertades, de oficio, sin pedirlo nadie, señala: «Todas las personas tienen derecho a enfrentar un procesamiento en libertad» (La Tercera, 6 de octubre). El mismo derecho tenían el día 4, y si el juez los iba a dejar libres motu proprio de todas maneras, ¿por qué lo hizo el 5 y no el 4, asegurando así que pasarían dos noches presos? ¿Cómo se compadece esta actitud con el ‘‘derecho’’ de ‘‘todas las personas’’ a ‘‘enfrentar un procesamiento en libertad’’?

3.3. Sobre la premura en dictar el procesamiento. «No podía tardar, porque estaba pendiente desde hacía mucho tiempo... Ya se está violando la norma que dispone una rápida investigación... (y) los tratados internacionales que exigen que un debido proceso tenga una tramitación rápida y oportuna» (La Segunda, 5 de octubre). Mas el apuro cesa una vez que está claro que los procesados serán detenidos y recluidos con escándalo. Entonces, AL DIA SIGUIENTE, el juez se va de vacaciones con toda su familia. ¿Es serio esto?

3.4. A la verdad, el procesamiento podía esperar perfectamente que el juez instructor concluyera sus diez días de vacaciones. Es muy desgraciado que la resolución respectiva haya coincidido con recibir el magistrado un premio monetario por su conducta judicial. Dice, y confirma la entidad norteamericana que lo distinguió, que el fallo ‘‘no está directamente relacionado de ninguna manera con este premio’’ (La Tercera, 6 de octubre). Pero su página web, explicando la distinción, señala: ‘‘HASTA HOY continúa llevando a la justicia a miembros de la familia Pinochet por corrupción y evasión tributaria’’ (El Mercurio, 5 de octubre).

Esperaré (sentado, pues quizás la cosa demore) que la Corte Suprema aclare si es apropiado que un juez en ejercicio, por la forma como lleva un juicio pendiente, reciba 167.000 dólares de un particular.

3.5. De todo lo que ha dicho el juez instructor, me quedo con lo que sigue: ‘‘Si un juez siente que la tiene (animadversión contra una parte de un juicio)... por supuesto que tiene que dejar de actuar como tal’’ (El Mercurio, 6 de octubre). Los indicios externos, que naturalmente es lo único que podemos apreciar, conducen a concluir que dicho juez se halla en la situación que describe, y a pedirle que actúe consecuentemente.

4. Estoy cierto de que las mejores condiciones de detención y reclusión, de que gozaron los oficiales y ex oficiales envueltos en este penoso asunto, fueron las reglamentarias. Nadie, por supuesto, puede censurarles que las aprovecharan. No sé por qué no se aplicaron al ex oficial Augusto Pinochet Hiriart, pero debe haber existido un motivo plausible. Es lógico que las autoridades castrenses se preocuparan del cumplimiento de estas normas, coordinándose con Investigaciones. Quizás hubieran podido extender un poquito este celo, para proteger de las indignidades que sufrió, a la anciana y enferma viuda de quien fuera veinticuatro años su Comandante en Jefe. Evitando así la posible y seguramente injusta sospecha de que se ha decidido aplicar a la viuda y memoria del general Pinochet la política de si te he visto no me acuerdo.

lunes, octubre 08, 2007

Chile se enrojece......

Bachelet versus Bachelet...



El pasado viernes 5 de octubre, la ex marxista celebró el triunfo del NO, una alternativa que supuestamente iba a traer igualdad y tolerancia a Chile, en lugar de crímenes violentos y cesantía.


En lugar de admitir los fracasos de cada programa social de la concertación: desde la reforma de educación, justicia y salud, Bachelet agredió a los que piensan distinto a ella y desconocer todos los problemas sociales y políticos que ha creado su gobierno en menos de dos años. “No podemos cometer el error de mirar la realidad con los ojos de la derecha" dijo en referencia a las constantes críticas provenientes de ese sector.

La negación de la izquierda no nació ayer tampoco la capacidad que tienen para contradecirse a sí mismos, lo que si sorprende es que los medios no tienen interés en poner las declaraciones de la presidente de la república bajo el microscopio.


Como dije más arriba , Bachelet dijo en su campaña : "yo no quiero hacer promesas" , pero en la fiesta del odio del 5 de octubre afirmó todo lo contrario: "asumo aquí un compromiso, que es también una promesa, vamos a superar los problemas de hoy, vamos a cumplir lo prometido, con lo que estamos haciendo de Chile un país más justo y más libre".
Más justo y más libre?? Si el término "justicia" para el gobierno de Bachelet significa permitir e incentivar a sus "bases" para que transformen a Chile en una zona de guerra, estoy comenzando a preguntarme que significado tiene la palabra "libertad" para Michelle.


Reproducimos esta nota, tomada de http://elrincondemichelle.blogspot.com por considerar que hace un análisis claro, simple y profundo de las contradicciones de nuestra Mandatario, desnudando sus tremendas incoherencias de un Gobierno que se enrojece con cada acción.

sábado, octubre 06, 2007

Somos más......

La mayoría de los chilenos somos independientes, es decir no estamos afiliados a ningún Partido Político ni pertenecemos a ninguna de las coaliciones que se disputan el poder, esta realidad, aunque nos limita en la posibilidad de llegar a cargos de representación, sin duda nos da el poder de definir quienes serán los encargados de dirigir la Nación.

Motivaciones como la simpatía, el genero o las promesas de los postulantes deben dejarse de lado, para seleccionar solo a aquellos que en su vida hayan demostrado tener las capacidades o habilidades que les permita solucionar los problemas que agobian a nuestro pueblo.

Después de casi 18 años de concertación debemos darnos cuénta de que han demostrado escasas aptitudes, pero lo que es más grave han denorado una inmensa falta de respeto a nuestro pueblo. Las pruebas están a la vista, solo recordaremos sobresueldos aberrantes o un Transantiago que martiriza a millones de compatriotas.

El voto, que es persdonal e intrasferible, debemos utilizarlo de manera eficiente, parta castigar a aquellos que se han burlado de las espectativas populares y promover a aquellos que pueden presentar una alternativa a la situación que vivimos. La alternancia en el poder es una necesidad imperiosa.

No debemos olvidar que el voto es secreto, pero que ante nosotros somos responsables por las autoridades que elegimos. Si lo hacen mal, es porque nos equivocamos en "contratarlos" y en el proximo proceso debemos despedirlos.

viernes, octubre 05, 2007

Sobre promesas y resultados, un artículo que vale la pena tomar en cuenta.
Aniversarios para no recordar, por Gonzalo Vial.

Las últimas semanas se han multiplicado los recuerdos —a veces sentimentales — de dos ‘‘reformas’’ del año 1967, la Universitaria y la Agraria. Sobre la primera, han escrito algunos de quienes la desencadenaron, jóvenes de aquellos años. Sobre la segunda, son la Democracia Cristiana y la familia y seguidores del Presidente Frei Montalva, los interesados en festejar la efeméride.

Quisiera explicar las razones por las cuales, a mi juicio, no hay nada positivo que decir sobre ninguno de estos hechos, importantes pero sumamente dañinos para el país.

1. La Reforma Universitaria comenzó el año 1967 en las universidades Católicas, y de allí se extendió a las otras.

De sus ‘‘realizaciones’’ no quedó, después del golpe militar, nada que justificara o hubiese exigido las largas disputas y violencias interalumnos y contra profesores que generó aquel proceso, inolvidablemente caótico.

Por fortuna para los responsables, el golpe militar anuló sus ‘‘victorias’’. Así se pudo alegar que no alcanzaron a producir frutos.

Sin embargo, ya van diecisiete años de gobierno de quienes fueron fervorosos protagonistas o partidarios de las reformas. Muchos de sus entusiastas defensores los años ’67 y siguientes han sido después de 1990 jefes políticos, gobernantes, ministros y subsecretarios educacionales, rectores y otras autoridades de los planteles superiores, senadores, diputados. Han tenido por ende la ocasión de reponer las reformas que ahogaron los militares. ¿Qué han hecho al respecto?

1.1. Excluyamos primero las modificaciones de funcionamiento académico, que desde luego no eran ni son dogma revelado, ni está claro que fueran indispensables, para imponerlas, la violencia y el caos abatidos sobre las universidades aquellos años.

Me refiero a planteamientos como el currículo flexible, el sistema de créditos, la mayor proporción de profesores de tiempo completo, las reglas más objetivas en cuanto a admisión, pruebas de conocimientos y notas, etc. Nada de lo anterior exigía, para instaurarse, el terremoto reformista. Baste recordar que en todos o casi todos estos aspectos, aplicaba reglas modernas y sensatas la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Católica de Santiago, de inspiración ‘‘Chicago’’. Y sus alumnos y profesorado fueron enérgicos enemigos del reformismo revolucionario de la FEUC, impidiendo la huelga y la toma en dicha Facultad.

1.2. Vamos ahora a los objetivos fundamentales de los cambios reclamados el año 1967:

1.3. Desde luego, no eran nuevos, sino muy antiguos y trillados. Venían del argentino ‘‘grito de Córdoba’’, el año 1918, y los había recogido la FECH de los años ’20, en ambos casos con agitaciones similares, aunque no tan intensas, a las de 1967. Las tres veces, por ejemplo, se pedía que la universidad no fuera ‘‘profesionalizante’’, sino que diera a los alumnos una amplia formación cultural. Y que dejara de ser una ‘‘torre de marfil’’, y se conectase a las realidades y problemas —y aun, se decía, corriendo los años finales del período 1967/1973, a las revoluciones— del país.

Nada de esto se ha dado, después de casi dos décadas de restaurada la libertad universitaria. Los estudiantes universitarios de hoy, sus profesores y sus planteles... ¿no hacen el mismo o aún mayor énfasis que los de entonces, en el adiestramiento técnico para las respectivas profesiones?; ¿no exhiben igual si no superior indiferencia que aquel entonces ante los problemas socioeconómicos y políticos del país?; ¿no poseen un nivel e interés cultural inferiores, aún, a los que mostraban los años ’60 del siglo pasado? De lo que, respecto al último punto, trajo la reforma, sólo persisten los ramos llamados ‘‘electivos’’ que —con algunas honrosas excepciones— ni la universidad ni sus alumnos toman en serio y suelen ser de baja calidad y poca importancia.

1.4. Pero las anteriores no eran las banderas más altas de la Reforma Universitaria, sino las dos que siguen. Analicemos su estado actual:

A) “COGOBIERNO UNIVERSITARIO’’. Es decir, que las autoridades académicas —rectores, decanos, consejos— fueran elegidas en votación directa por los profesores, alumnos y funcionarios administrativos de cada universidad.

Este fue, puede decirse, el emblema de la reforma. Por él renunció al Ministerio de Educación Juan Gómez Millas, gran figura intelectual de la segunda mitad del siglo XX. Ni el Presidente Frei, ni los políticos adultos de la DC estaban muy convencidos, pero no pudieron resistir a las federaciones de alumnos universitarios (todas democratacristianas) y aflojaron. Los militares, sin embargo, abolieron el ‘‘cogobierno’’. Y lo prohibieron explícitamente en la LOCE, artículo 45, letra e)...

... Y ahí sigue prohibido. Diecisiete años pasados desde que llegó la alegría, y nadie ha PROPUESTO siquiera derogarlo, hacer posible el ‘‘cogobierno’’, tan fundamental el año ’67. El proyecto en curso de modificación de la LOCE olvidó este ‘‘enclave autoritario’’. No sé si el informe de la comisión sobre enseñanza superior, recién entregado, contiene algo al respecto; me parece que no. ¡Tanta revuelta, tantos discursos y ríos de tinta de los jóvenes ‘‘cogobiernistas’’, hace treinta años, y ahora que mandan o influyen, este ideal ‘‘intransable’’... simplemente se les olvidó!

B) “UNIVERSIDAD PARA TODOS’’. Los militares establecieron exactamente el principio contrario: ‘‘Universidad PAGADA para todos’’. Y es el mismo de hoy, y a unos precios siderales... cancelar el alumno, cada mes, lo mismo o más de lo que paga el estudiante medio de un colegio particular... y de uno CARO. Créditos universitarios y becas, que también se conocieron bajo el régimen militar, son sólo paliativos, no soluciones.

No se trata de decir si lo anterior es bueno o malo, sino simplemente de observar que a la ‘‘Universidad para todos’’ se la llevó el invierno dictatorial... pero no volvió, ni siquiera como buen deseo, con la primavera democrática. Mejor dicho, un paso se ha dado, pero LO DIERON LOS MILITARES. Ahora ingresan muchos más jóvenes a la enseñanza superior, pero es porque aquéllos crearon las universidades privadas, los institutos profesionales y los centros de formación técnica. Vale decir, hoy, LA MITAD de las vacantes de ese nivel de enseñanza.

Esto es lo que queda de la Reforma Universitaria. Nada. No sé, entonces, qué celebran sus antiguos y enfriados entusiastas. Será la nostalgia de las puertas encadenadas, los lienzos desafiantes en los frontis de los edificios invadidos, las noches de ‘‘toma’’ con sus piquetes de vigilancia, sus fogatas, sus cervezas, sus salchichas y sus romances... Pero tampoco debiéramos festejar el triunfo de la fuerza, aquellos años; la fuerza a la cual cedieron el Gobierno (si, peor todavía, no estaba de acuerdo), la Iglesia... Pues toda concesión a la fuerza es un precedente y un ejemplo.

2. La Reforma Agraria es tema demasiado extenso e importante para abordarlo en poco espacio. Trataré, pues, sus fallas de concepto, dejando para otra oportunidad las de ejecución.

2.1. Fue presidida por dos resentimientos: el de campesinos contra patrones, y el de clase media contra terratenientes, mirados como el símbolo de una orgullosa y despreciativa aristocracia. El segundo resentimiento utilizó al primero. Cuenta un dirigente campesino de la DC, en un librito muy educativo de 1970 (‘‘Hasta Aquí No Más llegó Tu Patrón’’), que el vice de CORA, también DC, explicaba a los trabajadores ‘‘que los dueños de fundos usaban la tierra sólo como pantalla para obtener créditos en los bancos con el fin de comprar maquinarias, pero el dinero de estos préstamos lo malgastaban en comprar autos, aviones y paseos a Europa’’. Jamás resultan las políticas públicas basadas en resentimientos.

2.2. Se tomó por base que la insuficiente producción agrícola exigía, para mejorar, subdividir la tierra y entregarla a los campesinos, pasando por alto los estudios que, ya desde los años 1950, negaban ese supuesto. Las verdaderas causas de la crisis productiva de la tierra fueron ignoradas o minimizadas.

2.3. Se propuso e hizo aprobar una ley de reforma, y se la ‘‘mejoró’’ con otra —la ‘‘Ley Aylwin’’—, que dejaban en total indefensión a los agricultores expropiados. De este modo pudo la Unidad Popular crear un imperio de MILLONES de hectáreas agrícolas propiedad del Estado y administradas por él centralizadamente, sin cambiarle una coma a las leyes democratacristianas. No es posible, como a veces se pretende, separar la reforma agraria DC, de la UP. Las presidieron las mismas leyes.

2.4. La DC y su candidato Tomic cambiaron de caballo en medio del río, abandonando a Frei y el lema de 100.000 nuevos propietarios agrícolas, para hacer de los ‘‘transitorios’’ asentamientos una muy definitiva propiedad ‘‘comunitaria’’, sin dueños individuales. Se abrió así el camino al colectivismo agrario de la UP.

2.5. Se aplicó a las expropiaciones agrícolas reglas distintas que a los OTROS PROPIETARIOS: pago diferido, ocupación sin previo pago, pago SIN REAJUSTE de una parte del precio. Ello, de hecho, significó CONFISCAR esta parte, anulada con la inflación de 1972/1973 (250% y 600% respectivamente). Para que estos abusos no fueran reclamables, se los configuró como reforma constitucional. Abriendo la puerta, de tal modo, para que un grupo de propietarios chilenos fuera discriminado brutalmente... y pensando que lo aceptarían sin chistar.

Aquí quedaremos... por el momento
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martes, octubre 02, 2007

Cleptocracia, burrocracia, ¿democracia?, por Álvaro Bardón

En las democracias se respetan la libertad y los derechos de las personas. El papel del Estado, siempre represivo, es velar por dichos derechos, y no el de gastar el dinero que nos arrancan tributariamente en burradas -tipo ferrocarriles, Chacao, programas sociales de mentira, burócratas amigos de los partidos, empresas ineficientes que deberían cerrarse (nunca ha ocurrido), elevados sueldos de ministros, ejecutivos y parlamentarios ansiosos de "royalties" y sobres brujos-, todo eso, además de chambonadas como las del Transanlagos. Esta última innovación burrocrática es lo máximo: los gobernantes legislan y se gastan millones de dólares y, como resultado de esta estupidez, nos suben los impuestos para entregar mis ingresos a subsidiarla. Como en el viejo chiste: al final, el hijo de rana soy yo.

Nos informan que las empresas del Estado andan cada vez peor, algo que sólo sorprende a los socialistas de medio siglo atrás o más, y a nuestros gobernantes, que por allá se quedaron, sin comprender que la planificación, el estatismo y su ruina resultante ya murieron.

Desde los inicios de "la dictadura" (¿cómo estuve?) hasta el presente, debo haber escrito unos mil artículos denunciando los robos y abusos, la mala calidad y la ruina macro y microeconómica derivada de las empresas estatales. Nuestros socialistas, incluidos los de derecha y variados PhD, simplemente no logran entender que el progreso lo hace la gente actuando con libertad, en un marco de respeto por las instituciones y de correctos incentivos, como los que el mercado (es decir, toda la gente) viene aprendiendo y experimentando por miles de años. Cuesta mucho encontrar un programa, organismo o empresa estatal -más allá de los destinados a velar por el respeto de los derechos humanos y las reglas de convivencia- que aporte al progreso de la humanidad. El Estado benefactor, archifracasado también en Chile, se denuncia hasta en Europa por sus costos, burocracia, servicio malo y caro, y generación de incentivos perversos, antitrabajo y antiemprendimiento.

En Chile tenemos una cleptocracia que privilegia a la burrocracia ociosa del régimen con pegas, contratos, becas, premios y crecientes privilegios, en desmedro del resto, que paga impuestos. Y con el cuento de "lo social" y de un gasto público que "tiene que aumentar más que el producto", se debilitan el crecimiento, los empleos y la igualdad de oportunidades. Más aún cuando a las pegas y favores públicos acceden sólo los "progresistas".

El gasto público hay que congelarlo y racionalizarlo, cerrando todo lo inútil, algo nunca visto en Chile. ¿Me podrían señalar para qué ha servido el enorme gasto público desde 1990 hasta ahora? No hay más educación de calidad y la salud está cada vez peor. El innegable mejor nivel de vida de los pobres (con trabajo) es, simplemente, por el mayor crecimiento de la economía, algo normal en el mundo moderno, y que en Chile ya lleva como 30 años.

Hay que bajar a la mitad los sueldos de parlamentarios, ministros, consejeros, presidentes y altos burócratas y prohibir la reelección, además de poner un impuesto a los primeros cuando aprueben gastos vergonzosos, como los del Transanlagos, ferrocarriles o de programas sociales que terminan en coimas, robos o financiamientos de campañas -es decir, casi todos-. Y no más "tenidas oficiales" ni avioncitos (dos) para "turistear" a todo costo.

¿Se podrán gravar la burrocracia, el deschavetamiento chavista cleptócrata, o el navarroso neosocialismo siglo XXI?

Nota de la Redacción:
Para aquellos que no entiendan los términos, desde nuestro diccionario traducimos las siguientes expresiones:


Cleptocracia: Gobierno de los cleptomanos,Ladrones conpulsivos.
Burrocracia: Gobierno de los asnos.

viernes, septiembre 28, 2007

Algo sobre el Presupuesto.

No podemos decir que sea un buen día para Chile, apesar del Presupuesto hiper expansivo que presentó el Gobierno:

Recursos se concentran en seguridad, transportes y educación.
AUMENTO POR MINISTERIOS :
Seguridad ciudadana : 19,7%
Transporte : 18%
Educación : 15,3%
Justicia : 13,5%
Salud : 11%
Medidas Pro-Pymes : 10%
Según Velasco, Chile serà un paìs desarrollado en el 2.020 al anunciar presupuesto.

Solo cabe esperar que estos recursos, cuántiosos, que en total llegan a los 33 mil millones de dólares, aprox un millón de pesos por habitante del país, lleguen a los más necesitados, se cumpla lo planteado en la Ley y no tengamos que estar llorando por la pérdida de más jarrones en las administraciones concertacionistas.

miércoles, septiembre 26, 2007

Algo sobre DDHH.

Pinchando la imagen se amplía y se puede imprimir como un cartél


Los derechos humanos deben ser para TODOS los habitantes de nuestra tierra: Para los cesantes, para los Mapuches, para los estudiantes, para los trabajadores, para nuestros viejos, pero tambien deben incluir a los Uniformados perseguidos y encarcelados.

No hacerlo es cooperar con la estafa internacional que está promoviendo nuestra Presidente, que sostiene que Chile tiene los méritos suficientes para llegar a la Comisión de Derechos Humanos de la ONU.

La discución de estos temas no puede significar que los sectores de izquierda tengan todos los derechos, mientras el resto del país solo alcanza a tener obligaciones.

martes, septiembre 25, 2007

El comentario político diferente, de Patricio Grez de Heeckeren.

El comentario político diferente, de Patricio Grez de Heeckeren.
En la entrevista que mi Gordis dio al Merculo en Agosto dijo que buscará "ampliar los espacios de libertad efectiva de las personas". Me encantó leerle eso, atesoro esa frase en mi mente con esa esperanza que nunca hay que perder. Pero día a día vemos como las iniciativas de los ministros de mi Gordis apuntan justamente en la dirección contraria de la libertad, un bien supremo de por sí, aparte de ser clave para el desarrollo.

Al proyecto de la Yasnita para destruir la libertad de educación se sumó el proyecto del gordazo Andrade para limitarle a los jóvenes la libertad de elegir su AFP, y ahora el propio Andrade, tal vez el mas nefasto de todos los ministros, nos anuncia proyectos antilibertarios a granel, se eliminan los grupos negociadores, solo un sindicato puede negociar, haciendo obligatoria la sindicalización.....¿Y si yo no quiero estar en el sindicato? ¿Y si yo prefiero negociar solo o con un grupo?...Me jodí nomás. Y a nivel macro por supuesto que todas estas imbecilidades tienen un solo nombre Mas-Rigidez-Laboral, o sea todo lo contrario de lo que el país necesita para crecer mas fuerte y darle empleo a las 2 millones de personas que no están trabajando debiendo estarlo, además de hacer subir los sueldos. El ministro del trabajo tiene que preocuparse de colaborar con la maximización del crecimiento económico para que esos dos millones de personas encuentren trabajo, y para que los sueldos suban.

Pero el guataca Andrade es de otra escuela, su visión es la que ha dominado la política chilena desde los viejos tiempos del populista Arturo Lissandri y todos sus sucesores izquierdosos. Es la visión de la lussha de clases. Es la visión de que los mejores salarios se obtienen como "conquistas" producto de la lusshha por los deressshhos. Es la visión fracasada que explica porqué la pobreza en 1973 era casi igual a la de 1920 tras 53 años de gobiernos con la misma visión de Andrade. Andrade, y los que piensan como el, hacen la vista gorda a los cochinos hechos, a las duras realidades, como aquella indesmentible realidad que durante la década de oro de la economía chilena, entre 1985 y 1995, cuando todos estábamos orgullosos de crecer como jaguares, los trabajadores vieron aumentar sus ingresos a tasas promedio del 7% anual. En la década siguiente el promedio bajó a 4% producto del deterioro del marco legal laboral y el menor crecimiento, ambos fenómenos que se retroalimentan mutuamente. Mientras mas trata de ayudar Andrade a los trabajadores (incluyendo a los dos millones de trabajadores sin pega) ...mientras mas los trata de "proteger"...mas los caga. De la Flexibilidad Laboral retrocedemos a la Rigidez Laboral, cuyo extremo es el rigor mortis laboral.

Los chilenos solemos adoptar pasivamente los argumentos de quienes nos mienten y nos prometen el paraíso terrenal para conservar el poder. Así, hacemos gala de nuestra poca inteligencia para diferenciar la verdad de la mentira. Cierto es que el circo gubernamental, el Gordis Circus, con sus actuaciones en tres pistas simultáneas, crea un problema de alojamiento para las voces más lejanas o aparentemente menos urgentes. Pero resulta desolador comprobar la falta de capacidad que tienen muchos de nuestros conciudadanos, para distinguir entre lo verdadero y lo falso y actuar razonablemente. Un gran número de pensadores serios han venido anunciando las consecuencias dañinas de la creciente rigidización laboral. Pero hay una minoría dominante y bullanguera en los medios de comunicación, que parece no importarle un comino. Está formada por funcionarios políticos y sindicalistas patoteros que no dejan de cantar loas a lo que llaman el "proteger a ls trabajadores" (es un decir). Y en esta nefasta carrera por la "corrección política laboral", no queda casi ningún político valiente que trate de explicarle al electorado como funcionan estas cosas, muy por el contrario, desde Pablito, pasando por Allamand, siguiendo con mi Cholsito, tan pagada de si misma ella...hasta los mas ultra de la izquierda, todos en la misma competencia por ser el mas populista e irresponsable. Métale nomás....mientras tanto el país se desliza a la mediocridad sudaca y permanecerá otros 200 años "en vías al desarrollo"...nunca llegando del todo....nunca del todo derrotando la pobreza....triste ¿No le parece?

Continúa el martirio a Normando Hernández, Periodista y preso político en Cuba

LIBERTAD AL PUEBLO CUBANO


Continúa el martirio a Normando Hernández, periodista y preso político cubano

Las ultimas informaciones llegadas de Cuba confirman que el prisionero de conciencia Normando Hernández González fue trasladado el pasado 14 de Septiembre desde la prisión de Kilo 7 en Camaguey, al Hospital Militar Carlos J. Finlay, en la Ciudad de La Habana. Oficiales de la Seguridad del Estado informaron a su esposa, Yarai Reyes Marín, que seria sometido a un chequeo general.

El pasado mes de Mayo el Gobierno de Costa Rica otorgo una visa humanitaria al opositor, gracias a las gestiones del diputado costarricense José M.Echandi, apoyadas por los también diputados Fernando Sánchez y Evita Argüedas. El diputado Echandi elevo en días pasados una denuncia al Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, dada la insensibilidad del régimen castrista, que hizo caso omiso de dicha visa, y mantuvo en prisión a este destacado preso de conciencia.

El opositor Hernández esta en critico estado de salud, padeciendo de Síndrome de Mala Absorción Gastrointestinal, Giardasis o quistes en la vesícula, Duodenitis Eritematosa, Yeyunitis Crónica, intestinos y colon irritable, Avitaminosis, desnutrición, cefalea constante, dos vértebras comprimidas en la columna cervical, hipertensión arterial severa y perdida de la visión. Además se le hizo la prueba de la tuberculina, con la técnica Mantoux la cual dio Hiper Reactiva (14). Sufre de fatigas, mareos, inapetencia, crisis de diarreas y estreñimiento, nauseas, y tiene 14 Kg. por debajo de su peso corporal.

En conferencia de prensa efectuada el pasado 3 de Agosto en Miami, se dio a conocer una CARTA ABIERTA A LA OPINION PUBLICA INTERNACIONAL. Esta fue difundida simultáneamente en Ciudad de México. Con ella dio inicio una campaña internacional co-patrocinada por la Coordinadora Nacional Cubana y RELIAL (Red Liberal de América Latina) en pro de la libertad de este prisionero de conciencia. Cientos de medios de comunicación, partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil latinoamericana y europea han recibido la fuerza de esta campaña conjunta. La campaña continuara.

Normando Hernández es un símbolo de valentía y fidelidad a los principios de un pueblo, en su lucha por reconquistar la Libertad.

Volvemos a responsabilizar al régimen por la suerte de este joven periodista de 39 años, Director del Colegio de Periodistas Independientes de Camaguey. Seguiremos trabajando para denunciar su injusta prisión, y presionar en pro de su libertad.


Atentamente,

Coordinadora Nacional Cubana
lpedro152@yahoo.com


Red Liberal de América Latina (Relial)
victor.becerra@mexico.fnst.org

domingo, septiembre 23, 2007

Justicia dependiente, Gobierno incapaz....explosiva mezcla

“Ya es tiempo que la justicia en Santa Cruz pueda independizarse del poder político…Porque sólo la justicia puede ser garante de la paz social, sólo la justicia aleja la violencia, la prepotencia, el encubrimiento, la impunidad, y sólo la justicia nos permitirá vincularnos de una manera más democrática y más humana”.
Declaración del Obispado Argentino, (18 de agosto de 2007)

La frase que precede a esta nota, si no fuese del Obispado Argentino, es sin duda lo que hubiéramos esperado escuchar de la Iglesia Chilena o del Cardenal Errázuriz en la homilía del Tedeum realizado por Fiestas Patrias.

Nuestra Justicia, Constitucionalmente independiente, permanentemente da muestras de sumisión a las necesidades políticas del Poder Ejecutivo, lo que la transforma en un mito despreciable.

Sea por la dependencia producida por la necesidad de contar con el apoyo político para los ascensos a los cargos superiores o por las condicionantes de financiamiento del sistema, se ha perdido la independencia del Poder Judicial.

La injusticia a que se somete a algunos, como las leves condenas a quienes destruyeron a algunos parlamentarios o los odiosos castigos contra nuestros Militares nos deben hacer augurar injusticias para con toda la sociedad.

La única garantía de preservación de la democracia es terminar con el poder absoluto que tiene la Presidencia de la República y recuperar los equilibrios de poder que sabiamente instauró el constituyente al redactar la Constitución Vigente.

En este tema, como en todos los valóricos, se ha instalado un peligroso relativismo, que algunos disfrazan como tolerancia y que nosotros vemos como una muestra de cinismo intolerable.
Imagen de la Justicia tomada de
http://patalata.net/files/1467/justicia-thumb.GIF
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Las medidas anunciadas por el Gobierno para detener la violencia, centradas básicamente en el control de armas, son evidentemente insuficientes y tardías. El resto de las medidas, poner mayor cantidad de dinero para equipamiento policial, nos parece bien, aunque debemos advertir que no servirá de nada mientras la policía tenga las manos atadas por el impedimento político para defenderse Las medidas no son novedosas, pues al menos 17 planes similares se han anunciado en los últimos años.
Los anuncios, después de 12 días de los vergonzosos sucesos que terminaron con el Cabo Vera de Carabineros asesinado y más de 40 funcionarios policiales heridos nos demuestran una vez más la falta de voluntad del Ejecutivo para combatir al terrorismo y la delincuencia que asolan al país. Como esperábamos, después de muchas reuniones se produjo el parto de los montes, naciendo un miserable ratón.

viernes, septiembre 21, 2007


Violencia y Delincuencia Otra Vez, por Gonzalo Fuenzalida F., Presidente ONG Víctimas de la Delincuencia.


Al parecer, ya se ha vuelto tradicional, que al menos dos veces al año, esto es, el “día del joven combatiente” y el “11 de septiembre”, Santiago sea víctima de bandas armadas que transforman nuestra ciudad en un lugar de violencia y delincuencia sin freno alguno. Esto ha traído heridos, detenidos y recientemente la muerte cobarde de un carabinero en servicio.

Al parecer, nuevamente, ha tenido que pagar con su vida un ser humano para que el mundo político salga de sus problemas cotidianos y se de cuenta que la violencia y la delincuencia que vivimos los ciudadanos desde hace ya un tiempo largo, no es una sensación creada por los medios ni una psicosis mancomunada. Al parecer la delincuencia ya no es solamente una violación de los derechos de propiedad como muchos legisladores creen y callan cuando este tema es prioridad. La delincuencia es una violación de los derechos más fundamentales del ser humano, derechos que se vulneran sistemáticamente día a día y que transforman a ciudadanos libres y pacíficos en víctimas del miedo, la frustración e indefensión.

¿Porqué los derechos humanos sólo existen cuando el violador es el Estado? ¿Qué pasa cuando nuestros derechos a la intimidad, a la paz, a nuestro esfuerzo, se ven violados por otros ciudadanos que libremente irrumpen en nuestras vidas? ¿Acaso ya no existen derechos humanos?

Llama la atención cómo se toma palco para hacer declaraciones políticas de todos lados, cuando la delincuencia asoma, pero al final del día las soluciones no llegan. Y lo que es peor aún, uno no puede quedar indiferente a la propuesta hecha por la Senadora Alvear, quien propone llevar a cabo una marcha ciudadana por la paz encabezada por la misma Presidenta Michelle Bachelet.

Si bien es cierto que la propia Presidenta ha postulado un gobierno ciudadano, en donde cada uno de los chilenos tiene, en teoría, el derecho y deber de proponer los cambios necesarios para hacer de Chile un país mejor, sorprende que una Senadora de la Republica de Chile incite a los ciudadanos en comunión con la Presidenta a hacer en la calle políticas públicas.

Las manifestaciones nacen como una necesidad de recordarle al gobierno de turno que sus ¨clientes¨, trabajadores comunes como usted y como yo, están disconformes y que algo en el sistema está fallando. Es sólo una muestra de estar hartos de que se nos prometan soluciones sin tenerlas dentro de los plazos reales.

La violencia y la delincuencia sin quererlo, se ha transformado en un negocio rentable para muchos, pero sigue siendo un pésimo negocio para todos nosotros.

jueves, septiembre 20, 2007

La viga en el ojo de la Chol, por Hermógenes Perez de Arce

Una de las desgracias políticas chilenas ha sido tener una DC de izquierda. Y de eso se dan cuenta los DC en el exterior y lo dicen, lo que irrita a la presidenta del partido local. En efecto, elegido Frei Montalva, en 1964, con votos de la derecha, se creyó que haría un gobierno de centro inclinado hacia ella, como los DC de Europa. Tanto, que la derecha casi desapareció, pues su electorado volcó sus votos a la DC en las parlamentarias de 1965. Pero, cometiendo uno de los errores más garrafales de la historia política, Frei se izquierdizó, pavimentó el camino al marxismo y quedó como “El Kerensky Chileno”, título del libro de Fabio Vidigal, cuya circulación, con poca tolerancia democrática, prohibió.

Ahora, el presidente de la organización DC de América, el mexicano Manuel Espino, dice lo obvio: que “la DC chilena debería definir si sigue o no en un bloque izquierdizado”. Cosa ya sugerida por Aznar, cuyo PP es parte de la Internacional DC. Pero Soledad Alvear le ha replicado al primero con virulencia, diciéndole, entre otras cosas, que “los partidos de la derecha chilena que usted promueve... fueron los que sustentaron una de las dictaduras más atroces de América Latina”.

Frase fantástica, por provenir de la presidenta de un partido aliado con los socialistas, que siempre sustentaron la dictadura más atroz de América Latina, la de Fidel Castro (17 mil muertos), y pretendieron reeditarla en Chile. El Partido Socialista fue admirador de los “socialismos reales” y del brutal régimen de Honecker, en Alemania Oriental. Sus dirigentes asilados allá aplaudían cuando, desde sus cómodos departamentos, oían tabletear las ametralladoras matando alemanes que querían atravesar el muro y vivir en libertad. Y ahora ellos y su aliada DC se aprestan a pactar con el Partido Comunista, avalando implícitamente su historial de 100 millones de muertes, de las dictaduras más atroces de la historia de la humanidad, y de asesinatos terroristas acá.

Pero la frase de Alvear es doblemente fantástica, pues la propia DC también sustentó a la que ahora llama “una de las dictaduras más atroces de América Latina”. Basta leer las defensas que Frei Montalva y Aylwin hacían de la Junta, después del 11 de septiembre, cuando justamente tenía lugar la mayor parte de las muertes habidas bajo ese gobierno, en el período hasta el 31 de diciembre de 1973.

Entonces, según cifras de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, murieron mil 522 personas a manos de los uniformados, de las dos mil 774 que cayeron en los 17 años de ese régimen. Es decir, para emplear el lenguaje de Soledad Alvear, cuando la “dictadura” era más “atroz”, la DC no sólo la “sustentaba”, sino que la defendía internacionalmente y proclamaba que Chile había sido salvado de una dictadura comunista totalitaria, lo que era, por lo demás, verdad. Soledad Alvear, pues, ha visto la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el propio.

Cambiarse de bando cuando el peligro había pasado fue fácil para la DC, y rentable. Así logró la Presidencia dos veces, con el apoyo de los mismos a los cuales consiguió echar en 1973 recurriendo a los militares. Pues primero los incitó y después los aplaudió. Claro, cuando pasó el peligro, los condenó y denostó. ¡Qué juego de piernas!

Pero ahora hace ya dos gobiernos que no consigue la Presidencia y, entretanto, fue superada, como primer partido del país, por la UDI, formada por quienes más consecuentemente apoyaron a la Junta y, con sólo excepciones aisladas, mantienen su reconocimiento a ella. A veces, en política la consecuencia renta más que las vueltas de chaqueta.

Artículo tomado de Diario El Mercurio

viernes, septiembre 14, 2007



Huevo ético
por Álvaro Bardón.

Ya no me convidan a nada-Embajadas, ministerios, transnacionales-, ni siquiera a las comisiones de la Presidenta, y menos aún a la última, de la "equidad", "caridad", "ética", o algo así.

Al parecer, se trata de una cura colectiva para gente que, por décadas, viene sufriendo de esa especie de enfermedad de denunciar que los pobres no pueden esperar. Lo cual estaría muy bien si no fuera porque los pobres siguen igual, por las políticas socialistas de décadas de derroche estatal en mala administración de ministerios, hospitales y colegios, ferrocarriles y "transanlagos", superintendencias y subsecretarías, elevados pagos a ministros (sobres brujos incluidos), becas, agregadurías y premios nacionales para "progresistas", embajadas, sernacs, indígenas, mideplanes, las como 30 clásicas comisiones de innovación (más un reciente consejo, ávido de "royalties") y una veintena de programas "sociales" y antidelincuencia, de todos los cuales no más de un par son rescatables.

Los éticos socialistas nunca propondrán terminar con el derroche fiscal, para redirigirlo hacia los pobres en un chequecito mensual. Para curar sus males mentales y dormir bien, propondrán, en cambio, subir los impuestos, partiendo por el IVA comepobres, y gastar más en educación, salud y unos 10 mil "servidores públicos" de pobres, algo que ahora sí funcionará.

Para los socialistas, se trata de quitarles a los ricos y no de ayudar directamente a los pobres con cheques y oportunidades. Esto último suena a "neoliberalismo", satanización con la que pretenden descalificar al liberalismo, de gran éxito reciente, después de la ruina socialista-comunista y el éxito del capitalismo.

Nuestros intelectuales no propondrán concluir con la falta de libertad de trabajo y emprendimiento. Al revés, acentuarán los controles, sin abrir verdaderas oportunidades sanas de empleo. Así, continuarán marginados y sin pega unos dos millones de chilenos pobres, fenómeno que se acentuará con las restricciones y costos estatales y municipales ligados a la iniciación de actividades, baños separados, patentes de alcoholes, restricciones ambientales, de salud, de fumar y de facturas del SII, no más taxis ni "micros libres", persecución de vendedores ambulantes y quiosqueros (ya vienen los malabaristas), dirigismo del manejo de playas, islas, árboles y bosques e impedimentos insoportables para formar colegios, universidades, centros de salud, etcétera.

Este etcétera daría para reformas microeconómicas interminables, que los políticos e intelectuales consideran picantes e indignas. A ellos no les preocupan las políticas proteccionistas que gravan a los pobres en favor de los ricos y del fisco, al encarecer el azúcar, el trigo, la harina, el pan, la bencina, el alcohol, los refrescos, autos y ropas usadas, el crédito popular y otros bienes como la carne argentina o la leche. Menos les importa el costo de las casas populares, inflado por las restricciones al tipo de vivienda, el límite a las ciudades y a la altura de los edificios o los costos de notarios y conservadores.

Hace falta un obispo que proponga incentivar, al menos tributariamente, la caridad, el trabajo de niños pobres y la educación en la casa. Esto, además de los 10 mandamientos y la pareja a la antigua, cuyo debilitamiento explica buena parte de la pobreza moderna, en especial de infantes.

Para que me vuelvan a convidar, voy a hacer una proposición ética imposible de rehusar: todo chileno, vivo o muerto, percibirá de por vida 500 mil pesos mensuales, sin trabajar. El huevo ético de Colón.

miércoles, septiembre 12, 2007

Chile, dos almas, dos mundos.

Los partidarios del Gobierno Militar, encabezado por el General Augusto Pinochet Ugarte, Q.E.P.D., celebraron el 11 con ceremonias litúrgicas, comidas, reuniones en lugares cerrados o sencillamente recordando en sus casas. Oraron por el futuro de la Patria, se alegraron por la inmensa obra del Gobierno Cívico Militar, manifestaron preocupación por los destinos de la Nación, además de encomendar a Dios el alma del líder que nos abandonó hace nueve meses.

Los marxistas y extremistas de izquierda recordaron la fecha con lo único que saben hacer, siembra de odio y divisiones, inútiles marchas de homenaje al borrachín en Presidente Allende, si ese que destruyó el país. A la caída de la noche, y ciertamente a rostro cubierto, cortaron el servicio eléctrico, hicieron barricadas, saquearon cuanto encontraron a su paso, destruyeron el amoblado urbano y agredieron con armamento pesado a Carabineros, uno de los cuales fue vilmente asesinado y 42 quedaron heridos.

Sin duda las diferencias son marcadas, los primeros, los que apoyaron a Pinochet, son gente honesta, trabajadora, patriota, preocupados por su pueblo, leales, y orgullosos de que su gobierno haya sacado al país de la destrucción en que lo dejaron, los mismos que hoy gobiernan, para encabezar un proceso de reconstrucción social, moral, político, institucional y económico que causó admiración mundial, llevando a cabo una transición ejemplar.

Los del otro lado, lamentablemente, solo aspiran a obtener el poder para subyugar a nuestra Patria, son agentes de internacionales de turbios designios, utilizan las necesidades populares para obtener el poder al que aspiran con ansias. Incapaces de convencer a nuestros compatriotas, solo son capaces de recurrir al matonaje y el terrorismo para lograr sus torvas intentonas. Sus motivaciones básicas son el odio, el engaño y el resentimiento.

Son dos mundos diferente, el de los unos, lleno de valores e ideales, basados en el amor a Dios y al prójimo, acompañado de fuertes ligazones con nuestro terruño, su historia y sus tradiciones. El otro, ateo, totalitario, apatrida y nutrido solamente por los más bajos instintos de que es capaz de cobijar el alma de los mas corruptos de los humanos.

Sin duda los primeros, aquellos que amamos a nuestra Patria y respetamos nuestra historia, somos más y mejores, lo que debe llevarnos a una simple pregunta ¿Porqué los otros nos ganan y son gobierno?, la respuesta es brutalmente sencilla, porque no estamos dispuestos a mentir, estafar y engañar a la ciudadanía para que vote por nosotros. Porque no estamos dispuestos a cambiar nuestros valores por poder y, sobre todo, porque consideramos que el populismo es utilizar los dramas humanos en beneficio propio.

Por nuestros valores, que son trascendentales, por la Patria, por nuestro pueblo, por el futuro de la generaciones jóvenes, por la existencia de oportunidades para todos, por la verdadera justicia social, es imperioso que los chilenos, esos con el corazón bien puesto, nos pongamos a trabajar para sacar de La Moneda a la pandilla de ineptos y corruptos que tanto daño hacen a la ciudadanía.


NOS OFRECEN CAMBIOS REVOLUCIONARIOS
Y NOS DAN SOLAMENTE ROBOLUCION.

martes, septiembre 11, 2007

AL 11.
José M. Flores Burgos.
Al 11/09/1973 yo tenía 20 años, estudiaba tercero de Ingeniería en la U, era dirigente de alumnos y vocal de la FECH. Realizaba activismo político-sindical en el Cordón Vicuña Mackenna. Por orden del Departamento Nacional Sindical del Partido Socialista, milité en el PS desde los 14 años de edad, como dirigente secundario.
El 11 fui destinado a apoyar la resistencia en la empresa IRT del Cordón, esperando armas para defender el gobierno popular. Se suponía que gente con preparación paramilitar nos apoyaría. Por la ineficiencia de nuestros dirigentes de entonces, no existió tal apoyo.
Teníamos la certeza de que se aproximaba un golpe militar: todos estábamos conscientes que íbamos a enfrentar un período duro, de sangre y fuego, y esperábamos resultar vencedores. Los riesgos los teníamos claros.
Sin armas, sin medios de defensa ni de ataque y con escasos obreros, fui detenido el 12/09 por FF. EE. del Ejército que allanaron las fábricas, donde no hubo ninguna resistencia. Fui trasladado al Estadio Chile y cerca del día 18 o 19/09 llevado al Estadio Nacional. Trasladado a los camarines bajo la marquesina, no vi la luz del sol hasta pocos días de ser evacuado el Estadio. Junto a muchos otros fui dejado en “Libertad Condicional” ¿Por qué? Hasta hoy lo ignoro.
Desde que fui detenido hasta que comí la primera comida pasaron ocho días. Fui torturado en muchas de las formas ahora conocidas y relatadas por otros prisioneros en el Informe. Creo que fui de los primeros detenidos desaparecidos que hubo: compartí la celda-camarín con muchos que ocupan cargos importantes de gobierno, con sacerdotes, con periodistas extranjeros y nacionales, extranjeros y compañeros de partido. Supe de hombría y solidaridad. Sufrí lo inimaginable; no sé cuántas veces fui objeto de simulacros y otros tormentos, que hasta la fecha no los he mencionado ni los mencionaré. ¿Para qué? ¿Para hacerme sentir un mártir de la causa? ¿Para satisfacer las necesidades de voyerismo político de algunos? ¿Para calmar el sadismo político de otros que les encanta escuchar sobre torturas? ¿Para encontrar chivos expiatorios en terceros? ¿Es que acaso mi dolor y el de mi familia se borrarán con el relato de torturas?
Yo no rasgo vestiduras. Asumo lo que me tocó vivir en esa época y en esas fechas y en esas circunstancias. Por eso no concurrí a declarar a la Comisión : porque yo sabía en lo que estaba metido y lo que podía pasar. No sentí miedo ni temor al sufrimiento: sólo impotencia, por no haber contado con los medios para haber sido nosotros quienes tuviéramos el sartén por el mango. Rabia, porque muchos de quienes nos indujeron y a quienes veíamos como nuestros líderes en la tarde del 11 estaban asilados.
Pero hacerme pasar por víctima, ¿víctima de qué, si yo también, a pesar de mi juventud, sabía lo
que se venía y a lo que estábamos expuestos? ¿O los compañeros de entonces me van a decir que no sabían lo que podía venir con un golpe? No pudimos ni supimos prepararnos, ni mucho menos evitarlo. Que el golpe borró de un plumazo mi carrera de Ingeniería, tal vez. ¿Que tuvo mucho costo personal? Es cierto. ¿Que murieron muchos inocentes? Es verdad. ¿Que el golpe me dejó una herida abierta? Claro que sí, pero el tiempo se ha encargado de cerrarla, aun cuando es imposible borrar la cicatriz que tengo en el alma. Pero asumo, y por eso no concurrí a la Comisión.
Conozco personas detenidas por diferentes circunstancias, sin torturas físicas, por breves períodos de tiempo y que han declarado ante la Comisión. Allá ellos, y si les satisface o no la pensión que les entregarán. Me duelen mucho los comentarios de amistades que al enterarse que no fui a la Comisión me han tratado de torpe, ya que no tendré una pensión. La gente se ha vuelto más materialista. Pero no usufructuaré de una situación y de una ventaja económica por haber hecho y actuado como lo hice y obré hace 30 años.
El que casi un 70% de quienes declararon ante la Comisión hayan sido por situaciones de los primeros meses del golpe me parece un aprovechamiento de unos cuantos, pero allá ellos. Un deseo tal vez masoquista de decir yo fui torturado y por eso el Estado me debe una compensación.
Asumo mi propio mea culpa sin chivos expiatorios ni caza de brujas. Tratando de entender el contexto histórico en el cual todos fuimos presa de un odio y pasión política que ojalá nunca más vuelva a ocurrir. Ahora es fácil cargarse la culpa los unos a los otros. Ahora es fácil hablar de la locura de esos años, pero creo que es muy difícil hacerlo mediante una reflexión honesta, pura, sin odios y transparente como la que he tratado de relatar.
Por ello no fui a declarar a la Comisión, y eso me tranquiliza.

Nota de la Redacción: Aunque no compartimos el análisis ni la descripción de hechos, nos parece respetable, además de honesta, la explicación y las actitudes de quien suscribe estas líneas. Debiera hacernos meditar a todos, de todos los sectores, pues algo no funciona en una sociedad en la que la “explotación” de las miserias humanas se utiliza con fines económicos.

lunes, septiembre 10, 2007

Nuestra visión del 11 de Septiembre

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Feliz 11 de Septiembre Chile.


Pocos países en su historia deben tanto a tan pocos. Casi nunca los resultados de los esfuerzos de esos pocos han tenido tan buenos resultados. Nuestras Fuerzas Armadas, en sus 17 años de Gobierno, esos años que algunos prefieren llamar de dictadura, reconstruyeron la Nación, dándole un impulso impresionante que hasta hoy, a pesar de los esfuerzos en contrario de nuestros Gobernantes, sigue dando frutos que admiran al mundo.

Como quienes les sucedieron son de una inaudita “frescura”, han tratado de adueñarse de los éxitos y se vanaglorian de los resultados. Esta actitud, vergonzosa por cierto, les instalará en la Historia como simples ladrones. Pero si hasta la Constitución de Pinochet ahora lleva la firma de Ricardo Lagos. No son capaces de crear nada y mucho menos de administrar eficientemente la obra de otros, por lo que lentamente el desarrollo se ido deteniendo, llegando a cifra extremadamente mediocres.

Como son vengativos, que quieren desquitarse de que en los años 70 no les hayamos permitido establecer la dictadura del proletariado, ni hayamos aceptados ser los hermanos menores de su amada Rusia, ahora persiguen con saña a quienes les derrotaron, negándoles los derechos procesales, encarcelándolos, falsificando o inventando leyes. Les han transformado en parias de la Patria que ellos recuperaron para los chilenos.

Sin lugar a dudas cumplieron plenamente con las expectativas de una sociedad que les exigió poner fin al desastroso experimento comunista de Allende y los frutos de el sacrificio supremos que se les requirió, en el que han perdido hasta la parte más hermosa de su vida familiar, lo recibimos, a título gratuito, todos los ciudadanos de la nación.

Nosotros, sin complejos de ninguna especie, con la satisfacción de ver a nuestra patria salvada de la desquiciada destrucción a la que pretendieron llevarlas, después de que evitaron una guerra civil espantosa y una horrible guerra con Argentina, después de que reconstruyeron el país social, moral, económica y Jurídicamente, no podemos mas que declarar nuestro agradecimiento y la solidaridad para con los que son perseguidos.


Viva Chile
Viva el Gobierno de las Fuerzas Armadas
Viva la Libertad que nos legaron
LIBERTAD A NUESTROS PRESOS POLÍTICOS.

Chile no daba más el 10 de Septiembre de 1973

Para ampliar la imagen haga clic sobre ella. Desde la página que abre se puede imprimir sin problemas.

Chile no daba más. La situación social, política, económica y moral había llegado a límites intolerables. El proceso, de acuerdo a las afirmaciones de las autoridades era irreversible. Los que podían huían del país. El resto se aprestaba a defenderse del sistema opresor que nos pretendían imponer o sucumbían en un conformismo desmoralizador.

Las Fuerzas Armadas y de orden no decían nada, ya las instancias institucionales habían hablado advirtiendo que el proceso de génesis democrática había degenerado en una completa ilegalidad e inconstitucionalidad. La armada había zarpado de Valparaíso para unirse a la operación UNITAS. Todo hacía presagiar que la suerte estaba echada para el país.

La prensa oficialista seguía sus campañas de odios y fomentando las divisiones, la prédica de la guerra civil era constante, las amenazas a los opositores habían subido de tono, los extremistas ya actuaban como dueños del país. El país no funcionaba, la industria, el comercio, los transportes, la minería y los estudiantes estaban totalmente paralizados.

Los partidos políticos opositores, Democracia Cristiana, Nacional, Democracia Radical e Izquierda Radical, habían convocado a una monumental concentración en la Av. Grecia, donde el único orador, el Presidente de la DC, Patricio Aylwin, llamó a las Fuerzas Armadas y de Orden a terminar con la pesadilla que estaba sufriendo la ciudadanía.

El pueblo, engañado como siempre, contaba con grandes cantidades de papel moneda, sin tener nada que comprar, los escaparates estaban vacíos, los precios, en el mercado negro fomentado por el oficialismo subían a valores inalcanzables. La inflación estaba desatada. El año terminaría con guarismos inflacionarios del mil por ciento.

Sigilosamente los Generales Augusto Pinochet Ugarte, del Ejército, Gustavo Leigh Guzmán, de Aviación, el Vicealmirante José Toribio Merino Castro, y el General de Carabineros, Cesar Mendoza Durán, habían decidido que el 11 pondrían fin al nefasto experimento de la Unidad Popular. Cuatro cabezas para un movimiento que tenía detrás a miles de oficiales y suboficiales y a una tropa dispuesta al combate.

El país, se fue a dormir, con esa tensa calma que imponía la situación, alerta contra los ataque vandálicos del extremismo, sumido en negros presagios de que estábamos en un punto sin retorno, preparándose, para al otro día ejercer la única labor existente, hacer cola para obtener algún alimento y luchar contra el opresor sistema castro-marxista que se instalaba en la Patria.

sábado, septiembre 08, 2007

Nuestra visión.



Algunos pretenden que ser independiente significa no tener opiniones ni recordar lo que ha sucedido en el país.

Nosotros, al revez creemos que las personas sin opiniones ni recuerdos solo son pasto para el "pastoreo" de la demagogía y el populismo.

Ser independientes es no tener compromiso con las facciones en disputa, pero tener claridad sobre lo que el país necesita y quienes están más capacitados para lograrlo.

Mario Montes, Director de esta publicación.

Panel fotográfico con material tomado de C.E.P., para ampliar imágenes haga clic sobre foto.

En la mañana del 9 de Septiembre de 1973 ya los chilenos habíamos perdido las esperanzas de que el Gobierno Marxista de Allende rectificada sus afanes totalitarios, respetara la institucionalidad y no tratara de imponer, siendo él minoría, su voluntad a una inmensa mayoría de la ciudadanía que se oponía a sus designios.

Las dueñas de casa ya se encontraban, desde hacía varias horas, haciendo colas para tratar de conseguir algún alimento, los estudiantes se aprestaban a seguir sus protestas, los sindicatos tenían paralizado el país, los profesionales daban una fuerte pelea contra la dictadura, el país estaba totalmente paralizado.

Allende anunciaba que no quedaba harina para pan, sus grupos armados se aprestaban a dar el zarpazo final contra la institucionalidad burguesa, los terroristas internacionales hacían volar puentes y torres de alta tensión. Los buses de la locomoción colectiva eran permanentemente asediados e incendiados.

No se vislumbraba como nos desharíamos de la pandilla fidelista que se había apoderado del poder. La prédica de odio era constante, ya no se hablaba de adversarios, simplemente quienes pensaban distinto eran enemigos. Allende y sus boys se aprestaban a dar un auto golpe.

Las manifestaciones callejeras, de ambos lados, se sucedían a cada instante. Unos para reclamar por su libertad, otros obligados por trabajar en empresas robadas por el Estado. Manifestaciones de mujeres fueron cobardemente agredidas lanzándoles papas con gillettes, hojas de afeitar, que dejaron cientos de heridos.

La ilegalidad corroía la institucionalidad, la Ley era simplemente letra muerta, la Constitución un mero papel sin valor, el Congreso, algo sin importancia y sus resoluciones sin valor, la Justicia el blanco de la más ignominiosa campaña de desprestigio y sus fallos ignorados.

El Chile de la Unidad Popular, esa que comandaba Salvador Allende, no tenía presente, mucho menos un destino de Libertad y Democracia. Los chilenos preveíamos que nunca saldríamos de la dictadura que se estaba consolidando. Todo pertenecía al Estado, por lo tanto solo se podía trabajar siendo empleados de éste.

La inflación, que llegó casi al 1000% ese año aniquilaba los salarios, que aunque subían mensualmente, lo hacían con menos velocidad que los precios manejados desde el Gobierno con un mercado negro deshumanizado. La desesperación cundía entre nuestros con nacionales.

Brigadas de matones, como la Elmo Catalán, del Partido Socialista, o las Ramona Parra, del Partido Comunista, eran utilizadas para acallar a los opositores o a aquellos que tuvieran la osadía de protestar por la mala administración o el mercado negro. Todo parecía perdido. Chile caía por el tobogán rojo a niveles de miseria desconocidos.

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