jueves, febrero 24, 2011

La torpeza de los emuladores, por Alberto Medina Méndez.

La torpeza de los emuladores,

por Alberto Medina Méndez.




Algunos argumentos a fuerza de escucharlos reiteradamente intentan naturalizarse, y de cierto modo lo consiguen, al punto de convencer a muchos de que se ajustan a los principios éticos más elementales.


La falta de creatividad, la ausencia de ingenio y hasta de inteligencia, ha incorporado ciertas frases hechas al saber popular, que se han instalado en nuestras vidas casi como verdades reveladas.


Una de estas es aquella que de un lado de la moneda afirma que ‘ya está todo inventado, solo hay que mirar lo que hacen los demás y copiarlo’, mientras con idéntica lógica sostiene que ‘si los demás lo hacen porque nosotros no hacerlo también’.


Además de demostrar una marcada abulia, pereza intelectual e incapacidad personal por aportar cierta impronta, por revisar ideas ajenas, por perfeccionar lo saludable, esta verdad a medias, oculta una moral perversa.


Es que detrás de esa simplicidad, pretendidamente inocente en el planteo, muchos creen que pueden establecer parámetros generales para legitimar todo lo que hacen. Una decisión de gobierno incorrecta, una definición cuestionable, no se hace viable, ni adecuada, ni se valida por el solo hecho de que otros lo hacen.


En todo caso habla muy mal de nosotros mismos, que asumiendo que existe maldad en los demás decidamos imitarlos, presumiendo que el hecho de que tenga antecedentes en otras latitudes lo hace moralmente aceptable.


Por otro lado si estas afirmaciones tan burdas fueran ciertas, el mundo no podría evolucionar, y esto no es lo que se evidencia en el progreso constante de la humanidad.


La capacidad creativa del hombre es ilimitada, infinita y asumir que solo debemos copiar, además de ser brutalmente inexacto, solo desnuda nuestra propia impericia, demuestra la incompetencia sobre la que estamos transitando y más aun, revela la poca autoestima que tenemos sobre nuestras posibilidades.


En todo caso quienes afirman semejantes razonamientos deberán hacerse cargo de sus propias limitaciones. Sería conveniente que hablen por ellos mismos, que no incluyan al resto de la sociedad en sus afirmaciones tan audaces y mucho menos que intenten que la ciudadanía asuma como propias las declaradas ausencias de ideas que ellos padecen.


Está claro que estamos frente a una crisis a nivel de dirigentes, en todos los niveles, no solo en la política. También somos testigos de la escasa creatividad y preparación a la hora de resolver problemas, pero que no tengan ideas novedosas, que no sean capaces de tener un pensamiento más lateral y transgresor, menos estructurado y clásico, no hace que sus frases se conviertan en verdades, en todo caso se trata simplemente de una confesión de impotencia intelectual.


Es cierto que muchas sociedades le han encontrado la vuelta a algunos problemas y están más cerca de resolverlos, o incluso de eliminarlos, y es muy positivo que se indague en esos testimonios para tomar debida nota de esa información como parte de un relevamiento. Ni siquiera es malo que se imite si se considera que no existe mejor idea disponible que esa.


Pero de allí a asumir que ‘está todo inventado’ hay un salto espacial. En todo caso, existen comunidades que están mejor orientadas, que han sido exitosas a la hora de ciertas implementaciones, siempre objetables, eternamente perfectibles, ajustables hasta el infinito.


Como en la vida misma, no existen dos experiencias idénticas, y las soluciones no son ni mágicas ni vienen en fórmulas infalibles. Se trata de prueba y error, de momentos históricos, de evoluciones sociales, de una permanente búsqueda, esa que solo los humanos podemos apreciar en toda su esencia y que nos diferencia como especie en el universo.


No es cierto, que esté todo inventado, abundan ejemplos a diario que demuestran lo contrario. Tampoco es correcto insistir con aquello de justificar atrocidades solo porque el vecino también las comete. Que los otros se equivoquen, que los demás tomen decisiones incorrectas ni nos excusa, ni nos hace mejores, en todo caso igualmente desacertados.


Agota escuchar el contemporáneo argumento de ‘lo hago porque todos lo hacen‘ como si eso pusiera un manto de piedad sobre nuestros errores. El desafío individual y de las comunidades no es ser ‘iguales’, sino ser mejores, especiales, superiores.


Igual es cualquiera. Hacer lo mismo no requiere ciencia alguna. No se necesita ni capacidad, ni criterio, ni inteligencia, ni imaginación, ni moral propia para imitar a los demás. Lo complejo y desafiante es ser diferente, hacer lo correcto, superarse, ser creativo, animarse a más, a innovar para salirse de la media y dar un paso en positivo sin quedarse en el conformismo que nos propone cierta cultura igualitaria, tan de moda en estos tiempos.


Vale la pena refutar la corriente general. No es bueno compartir la vereda con los mediocres. De todas formas, siempre habrá gente que aplauda la grandilocuencia de las frases hechas, sobre todo si las mismas nos ahorran esfuerzos y energía para terminar justificando la torpeza de los emuladores.



amedinamendez@gmail.com

Tomado de Diario La Época http://www.diarioepoca.com








miércoles, febrero 09, 2011

Una Pincelada del Momento Político Chileno, Por Viviana Matus Rodríguez.


Una Pincelada del Momento Político Chileno,

Por Viviana Matus Rodríguez.



La economía chilena consolidó su recuperación durante 2010, en un año marcado por el terremoto y el impacto de la crisis financiera internacional. El dinamismo de la actividad no se quedará atrás, el crecimiento llegara a un 7,1%, la cifra más alta desde 2004 cuando llegó a un 6%. Para el primer trimestre de 2011 se espera que logre un 9,1%, con marzo liderando con un 14,5%. El comercio y la industria aumentaron los salarios: en un 4,7%, con un alza de 1% en remuneraciones por el reajuste del sector público. La inflación subiría en 4% el 2011.



En materia social se avanzo con la creación de el Ministerio de Desarrollo Social , 7 reformas en Seguridad Ciudadana, Pobreza, Modernización del Estado, Medio Ambiente, Institucionalidad Democrática, Salud, Educación e ingreso familiar ético...En Educacion, las medidas adoptadas avanzaron pero es indispensable estudiar nuevas iniciativas que puedan ayudar a una educación de mayor excelencia y menor desigualdad en resultados. Las cifras muestran que la educación municipal perdió 20 mil alumnos en 2010, y se ha reducido en 380 mil desde 2001 hasta ahora. Las razones de ello están bien identificadas, huelgas reiteradas, percepción de mayor calidad y mejores resultados en las escuelas subvencionadas.



En lo político ya se da carácter representativo lo que se comenta en twitter y facebook, ya hay ejemplos de su real influencia en las decisiones, como en el episodio Barrancones, lo ocurrido en la dirección de la Junji., en Magallanes , con el ex Ministro de Defensa y con la Intendenta del Bíobío Al mismo tiempo, y dado que la información fluye a bajo costo para las personas, se ha mostrado el gran poder y la facilidad con que los medios actuales permiten la organización y coordinación ante intereses comunes.



Este uno de los puntos de por qué la Concertación perdió el rumbo y no ha sabido encontrarlo. El ejercicio del poder es más directo y requiere de un mayor grado de flexibilidad para saber comprender y adaptarse al conocimiento popular. Se quedó en que la forma de solucionar y entender los problemas son los comités y los asesores estrellas. La democracia entrará realmente en crisis si quienes debían buscar el bien común, renuncien a la opción de buscar la verdad.



Finalmente, Chile se merece un nuevo modelo de desarrollo que centre en las regiones y en los municipios su motor de crecimiento e igualdad y que las medidas económicas venideras tiendan a una baja en la alta carga impositiva dando así un respiro a los pequeños emprendedores y a la clase media.


La autora de esta columna es Magíster en Ciencias y Educación Multilingüe/Multicultural, Doctoral Studies Bilingual Education, Directora CEOC.

martes, febrero 01, 2011

Bendita inconsistencia, Margarita María Errázuriz.

Bendita inconsistencia,

Margarita María Errázuriz.

Es interesante lo que ha estado pasando este último tiempo en el mundo de la política. A riesgo de pecar de optimista, pienso que tanto el Gobierno como algunos partidos políticos y sus parlamentarios, cuando enfrentan disyuntivas que son importantes para el país, son capaces de superar diferencias. Con ello quiero decir que unos y otros, pese a sustentar proyectos de sociedad distintos, dan pruebas de que es posible la colaboración y la superación conjunta de problemas. Hay señales de que tanto nuestros representantes como las autoridades de Gobierno pueden tener una mirada país responsable que puede dejar a todos tranquilos. Claro que éstos por ahora son sólo indicios; primeros pasos que igual hay que celebrar.



Así interpreto los acuerdos alcanzados entre el Gobierno y algunos partidos políticos o directamente con parlamentarios al margen de sus colectividades, aun cuando la importancia de esta actitud no se valora debidamente o se rechaza de plano. Gracias a estas negociaciones se logró una votación que permitió sacar adelante iniciativas como la reforma de la educación, el royalty a la minería y la ley de presupuesto, todas necesarias y cuya aprobación era urgente. Como reacción a estos acuerdos, más de alguno propone negar la sal y el agua al Gobierno, y llama a conformar una oposición que denomina de trincheras.



Quienes se suman a los acuerdos deben aceptar ser llamados desleales o inconsistentes por sus compañeros de ruta. Esa teórica inconsistencia a mí me parece valiosa; la veo como un punto de inflexión crucial. Puede constituir la primera señal de un cambio mayor y trascendental; puede ser el inicio de una nueva cultura en la toma de decisiones políticas.



Frente a esta situación hay que tener en cuenta que los cambios culturales son difíciles y lentos. Por lo general, se inician con cambios concretos y aislados como los que hemos visto: un senador sale de la sala para que sin su voto se apruebe una ley; otro contribuye con sus propuestas, negocia y transa; un ministro acepta modificaciones a su proyecto que van más allá de lo que le hubiese gustado. Estas actuaciones alteran prácticas, sorprenden. Pero es difícil y puede ser muy duro mostrar siempre consecuencia en los actos, aun cuando el mensaje sea claro y alentador: tiene prioridad una mirada país y el beneficio de sus ciudadanos.



Las claves de esta nueva cultura son la capacidad de construir a partir de miradas y planteamientos diferentes, y de negociar. Si estos comportamientos se instalaran, generarían un cambio cultural paradigmático. Los partidos se distinguirían por su aporte a las soluciones, por su capacidad de sumar ideas sin temor a perder identidad y, con ello, el apoyo de sus electores. Como pueden imaginar, queda mucho camino por recorrer y, como éste es nuevo, las reacciones pueden ser brutales. Lo que en estos días se lee en la prensa da cuenta precisamente de la dificultad que tienen algunos líderes políticos de entender esta nueva cultura, más amigos de mantener una oposición tajante y formal que de proponer contenidos.



En el fondo, este cambio cultural nos exige a todos otro comportamiento. Es cierto que los primeros en exigirlo, al expresar desafección a la política, fueron los propios electores. Pero esto no es suficiente. Tenemos que dar señales de apoyo a aquellos que actúen en línea con este cambio en la cultura política. Ello los animará a perseverar en sus intentos y convocará a otros a seguir sus pasos. Si así fuere, podemos esperar grandes cosas para nuestro país.


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Los pueblos que no se defienden seguramente pierden sus libertades. http://reaccionchilena.blogspot.com/