martes, septiembre 22, 2009

El ejemplo de Massú......



Querer es poder...., el ejemplo de Massu.

Todos hemos criticado ácidamente a Nicolás Massú por sus actuaciones de los últimos tiempos, en los que ha denotado serias fallas de profesionalismo, concentración y algo de desinterés en la practica deportiva.

Sin embargo, el domingo, en el martch jugado en la Medialuna de Rancagua, nos dio un ejemplo de lucha, entereza y determinación para terminar dejando a Chile en el grupo selecto del tenis mundial.

Más de 5 horas de un intenso match, falencias físicas difíciles de remontar, un adversario que le dificultó su cometido, el agotamiento de una jornada larguísima no fueron capaces de derrumbar al viñamarino.

Esa noche vimos en la cancha a uno de esos chilenos antiguos, esos capaces de defenderse como leones, esos que no se amilanaban ante nada y que luchaban dejando todo en el combate.

Ver a este gladiador no dejó de recordarnos a los 77 de La Concepción, ni a Arturo Prat o a esos patriotas que lucharon por la Independencia Nacional contra la maquinaria bélica del Imperio Español.

Massú nos recordó que el triunfo está condicionado por las ganas, por la voluntad de vencer al adversario o a las situaciones adversas, característica destacada de los hombres y mujeres de esta tierra.

Massú nos demostró que querer es poder, lo que nos lleva a recordar a nuestros compatriotas que a solo 81 días de las elecciones para elegir al próximo Mandatario y a los Congresistas, debemos esforzarnos para producir la necesaria alternancia en el poder.

Es cierto que nos enfrentamos a adversarios inmensamente poderosos, pero también es cierto que luchando contra esa adversidad lograremos aventar a la pandilla de ineptos que se ha encaramado al poder.

viernes, septiembre 11, 2009

Diversidad pluralidad etnico-racial...



Chile, una pluralidad,
por Roberto Ampuero.

Aterrizo en Heathrow, Londres, y mi sensación inicial nuevamente es la de que he llegado a una ciudad de la India. Quienes trabajan en las tiendas, agencias, cafeterías y servicios del aeropuerto tienen aspecto indio y no se ajustan a la imagen que el viajero poco informado cultiva de los británicos. Algo semejante ocurre cuando uno llega a Miami. Allí sólo hablan español, no hay rasgos anglosajones en los empleados y uno pareciera haber desembarcado en una ciudad latinoamericana. A un viajero chileno bisoño lo azora la diversidad racial y cultural existente en Nueva York, París, Berlín o São Paulo, algo de lo que supuestamente carecemos por completo en casa.

Por nuestra historia, ubicación geográfica y educación, nos cuesta comprender la diversidad y tendemos a establecer un vínculo mecánico entre raza y país. Un alemán o un francés deben ser blancos, de lo contrario no calzan en el clisé. Estadounidenses de origen hispano a menudo me cuentan que en Chile muchos se sienten defraudados de que, aunque sean gringos, parezcan “peruanos”. Nos desubica la diversidad, tenemos una visión homogénea de los países y tendemos a pensar que la heterogeneidad atenta contra el orden y la eficiencia. Por eso, desde la escuela nos ponen uniforme, y hay también apodos referidos a los rasgos que nos hacen diferentes. Por eso etiquetamos a “los otros” de turco, “Otto” o “negrito”. Por eso abundan tantos chistes sobre otras razas y gente con discapacidades. Nos complica aceptar la heterogeneidad como normalidad.

Las tensiones con grupos mapuches, los desencuentros con pascuenses y las dificultades que de cuando en cuando afloran con atacameños expresan el complicado déficit que arrastramos en materia de convivencia con minorías, además de que revelan una impericia histórica para resolver temas pendientes y reconocerse en “el otro”. Algo similar sufren chilenos que han residido afuera por motivos políticos o económicos. Muchos retornados —con valiosas especializaciones y experiencias de vida afuera— no encuentran espacio y se marchan de Chile. Otros no piensan volver porque se los ignora, aunque ciertos políticos se acuerdan de ellos... cuando se acercan elecciones.

También ignoramos a actores de otras culturas que contribuyeron igualmente a estampar el sello distintivo del país. Chile no está conformado sólo por minorías autóctonas, como pudiera pensarse por las complejas circunstancias que reinan hoy en la Araucanía. También están “las colonias”, curioso nombre para exitosas comunidades que encontraron aquí una nueva patria y cultivan vínculos con su cultura original.

Nada se dice de los millares que, buscando mejores horizontes, llegaron aquí un día con su profesión, talento o capital, y aportaron a la forja de esta nación y su identidad. No hay un día de reconocimiento a su esfuerzo ni legado, ni a la otredad que representan. Preferimos la homogeneidad, mala opción en la era de la globalización y migraciones. Olvidamos que muchos compatriotas llevan en sus venas sangre alemana, croata, española, francesa, griega, italiana, inglesa, judía, libanesa, palestina o siria, y ahora colombiana, cubana o peruana, y que también son Chile. A la formación de este país —un proceso permanente— contribuyeron y siguen contribuyendo diferentes influencias culturales. En las celebraciones de septiembre también se debería destacar esa otra cara de nuestra diversidad.

martes, septiembre 08, 2009

Es más fácil atacar al imperio mientras se acompaña el almuerzo con Coca Cola

(Stone,ayer, en Venecia
con el presidente venezolano Hugo Chávez.)

Los celestinos de Chávez, por Roberto Giusti.



Es más fácil atacar al imperio mientras se acompaña el almuerzo con Coca Cola

El temor cuasi reverencial de los presidentes del continentes ante el intervencionismo chavista en asuntos de otros países aún se mantiene y eso quedó de manifiesto en la Cumbre de Unasur, aunque sólo uno de ellos, Álvaro Uribe, fue el único capaz de expresarlo sin tapujos ante una Cristina Fernández quien, con su carita de yo no fui, tuvo la osadía de preguntarle al Presidente colombiano qué pretendía señalar cuando hizo la denuncia. El domingo Chávez mostró un pesado maletín negro "que no quise sacar (en Bariloche) porque no valía la pena". Una metáfora desafortunada porque cuando Chávez esgrime maletines en Argentina la gente lo asocia con aquel otro maletín, también negro, que una vez abierto se convirtió en una auténtica bomba que hizo estragos en Miraflores y la Casa Rosada.

Pero la falsa candidez de una veterana de mil batallas políticas se queda chiquita ante el desparpajo de Evo Morales, escudero de Chávez en la región, a quien encargaron decir lo que su mentor piensa porque a éste Lula le impuso una penitencia de severa contención: "Chávez, cuida tu lengua". De manera que el líder cocalero se esmeró en emular al rey caribe en un flamígero ataque contra la intervención norteamericana en su país, cuidándose de revelar la profundidad y el volumen de la presencia venezolana en el seno de la hija preferida de El Libertador. Y baste sólo recordar la denuncia del General Luis Trigo, Comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, quien hace un año escaso denunció el intervencionismo militar de Chávez en asuntos políticos internos "que mella profundamente nuestra dignidad e integridad".

Otra de las intervenciones carentes del menor sentido de la vergüenza fue la de Rafael Correa, caradura de marca mayor, quien se dio el tupé de culpar a Uribe por una presunta pasividad a la hora de combatir la guerrilla. Correa, quien dio fe de una permanente presencia militar en la frontera norte de su país, no supo ni quiso explicar cómo pudo las FARC instalar un campamento estable en suelo ecuatoriano, al cual llegaron las Fuerzas Armadas colombianas para bombardearlo, sin que los militares de su país pudieran descubrir el escondrijo de Raúl Reyes, ni detectar la intromisión de sus colegas colombianos. Eso, sin contar el video del Mono Jojoy, donde se hace mención clara y precisa del apoyo económico de las FARC a Correa durante su campaña electoral.

Tales "minucias", que influyen en la suerte del hemisferio, suelen ser pasados por alto en las cumbres presidenciales porque todos, (desde el grandulón Brasil, hasta el pequeño Paraguay e incluso la vecina Colombia) mantienen intereses con el gobierno de Chávez que se convierten en horcas caudinas. Es más fácil atacar lo obvio, es decir el imperio, mientras se acompaña el almuerzo con Coca Cola (detallito nada despreciable) y jugar al celestinaje con la conciencia bien alimentada.

Archivo del Blog

Acerca de mí

Mi foto
Los pueblos que no se defienden seguramente pierden sus libertades. http://reaccionchilena.blogspot.com/